05/05/07
La joven Hilton, figura constante en la prensa del corazón por su su animada vida nocturna, recibió la sentencia con lágrimas en los ojos que rápidamente cubrió con unas gafas oscuras antes de abandonar el tribunal en Los Ángeles.
El juez Michael T. Sauer fue duro y contundente en su sentencia siguiendo la recomendación que la fiscalía le presentó el 30 de abril.
Aun así, en lugar de proceder al inmediato encarcelamiento de la estrella de la prensa rosa, le ofreció a la joven que se entregue voluntariamente para cumplir condena con el 5 de junio como fecha límite para presentarse en la cárcel.
En caso de que Hilton no cumpla con este requerimiento, la condena será automáticamente ampliada a 90 días.
La joven heredera de la cadena de hoteles que lleva su apellido ha llegado a esta sentencia tras continuos incidentes con la policía relacionados con infracciones de tráfico.
Hilton, de 26 años, fue detenida por conducir bajo la influencia del alcohol el pasado septiembre, cargos que aceptó en enero cuando fue sentenciada a 36 meses de libertad condicional así como a asistir a un curso de reeducación en materia de alcohol y al pago de una multa de 1.500 dólares.
Desde entonces y con su licencia revocada la también actriz y a veces cantante siguió conduciendo incluso cuando la policía por tres veces le dio el alto.
Ahora la fiscalía pidió su encarcelamiento, un consejo que el juez siguió de la manera más contundente, sin dar a la protagonista de “House of Wax” ninguna otra alternativa que no fuera la cárcel.
Además Sauer condenó a Hilton a la prisión de mujeres del condado de Lynwood (California), cuyo régimen penitenciario es más severo que en los centros de la ciudad.
Hilton apeló en tres ocasiones al juez asegurando que no lo hizo a propósito y que había recibido instrucciones de su portavoz, Elliot Minz, de que podía seguir conduciendo si se trataba de algo relacionado con el trabajo, excusas a las que Sauer hizo oídos sordos.
La sentencia de Hilton vino seguida por el sarcasmo de su madre, Kathy, quien se acercó a la fiscalía y con ironía espetó si les podía pedir un autógrafo.
Tampoco le ayudó mucho a Hilton el hecho de llegar con diez minutos de retraso a esta audiencia, celebrada en medio de la atención de los paparazi.
Sin embargo en un gesto de clemencia, el juez desoyó la petición de la fiscalía para imponer a Hilton un aparato para controlar el nivel de alcohol en su sangre ya que en opinión de Sauer esta violación no estaba relacionada con el consumo del alcohol. EFE