De acuerdo con datos del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) y la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT), Paraguay cuenta con un total de cinco ventajas impositivas para que especialmente extranjeros apunten a invertir en el país.
La primera implica el acceso a tasas mínimas de impuestos que gravan específicamente las rentas o ganancias.
En ese sentido, se cita al impuesto a la renta empresarial (IRE) que grava a las actividades comerciales, industriales, agropecuarias o de servicios, con 10% de tasa.
Le sigue el impuesto a los dividendos y las utilidades (IDU), que grava la distribución de ganancias, dividendos o rendimientos puestos a disposición o pagados a socios, accionistas o propietarios de empresas unipersonales, sociedades y establecimientos permanentes, con tasas de 8% para los residentes y 15% para los no residentes.
La DNIT también recuerda que dichas tasas bajaron de forma excepcional en el 2020, a un 5% y 10%, respectivamente, ante la pandemia.
El tercer tributo a las rentas con ventajas que ofrece el país es el IRP, que grava los ingresos de las personas físicas, es decir, los altos salarios, con tasas progresivas de 8%, 9% y 10%, según el monto percibido; además de ganancias de sociedades simples, y rentas o ganancias del capital, con una tasa de hasta 8%.
Entre este tipo de impuestos con baja carga también se menciona al impuesto a los no residentes (INR), con 15% de tasa sobre algunos tipos de rentas, con un porcentaje de base imponible menor que hace que la tasa efectiva sea finalmente del 4,5% o 7,5%.
Asimismo, se cita al impuesto selectivo al consumo (ISC) para la importación y venta de tabaco (18% a 24%), bebidas alcohólicas o azucaradas (9% a 12%), además de otros bienes (de 1% a 6%).
Por otra parte, la segunda ventaja señalada es que existe una carga de tasa efectiva impositiva aún menor, en algunos casos menos del 5%; mientras que la tercera ventaja es el impuesto al valor agregado (IVA), que grava en un 10% y 5% todos los productos de la canasta básica, medicamentos, adquisición y alquileres de vivienda.
La cuarta ventaja sería que Paraguay no cuenta con un impuesto al patrimonio, a excepción del impuesto inmobiliario, mientras que la quinta tiene que ver con los beneficios impositivos mediante los regímenes preferenciales con mínimas tasas impositivas, como la Ley N° 60/90, de Maquila, o la Ley de Garantía de las Inversiones, zonas Francas, entre otras normativas.