@gabyypalma
La economía paraguaya mostró un desempeño sólido y sostenido en los últimos años y cerró con un crecimiento del 6,6% en el 2025, el más alto en la última década. En este contexto, el presidente del Banco Central del Paraguay, Carlos Carvallo, analiza los principales factores detrás de este crecimiento y los desafíos que se perfilan en el horizonte. La evolución de la estructura productiva, el mayor dinamismo de sectores no tradicionales y su impacto en indicadores sociales como la pobreza y el empleo forman parte de una transformación económica que posiciona al país con mayor resiliencia frente a choques externos. En esta entrevista, Carvallo aborda cómo ha cambiado la matriz productiva en la última década, qué sectores han liderado la expansión, y de qué manera este proceso se ha traducido en mejoras en las condiciones de vida de la población. Asimismo, reflexiona sobre la sostenibilidad del crecimiento, las perspectivas del PIB tendencial y las herramientas de política monetaria que se están utilizando para preservar la estabilidad macroeconómica en un contexto internacional desafiante.
–¿Cuáles son los sectores que más han impulsado el crecimiento económico de Paraguay?
–En los últimos años, Paraguay experimenta un ritmo de crecimiento que lo destaca a nivel internacional y, si bien todos los sectores han crecido en la última década, en la medida que la dinámica sectorial ha sido heterogénea, se registran cambios en la matriz productiva. En tal sentido, el crecimiento económico de Paraguay ha estado impulsado por la diversificación de su estructura productiva, lo que le ha vuelto más resiliente a shocks climáticos severos y a crisis regionales, que años atrás habrían revertido el crecimiento previo. En este marco, la mayor contribución al crecimiento ha provenido de sectores no tradicionales. En particular, las áreas más dinámicas en los últimos años han sido comercio, intermediación financiera, transporte y telecomunicaciones, lo que ha llevado a que el sector servicios incremente su participación en el producto. Asimismo, se destaca la consolidación de cadenas productivas orientadas a la exportación, crecientemente integradas a cadenas productivas globales.
–¿Cómo ha evolucionado la estructura del PIB paraguayo en los últimos 10 años y hacia dónde se dirige?
–Como resultado de las diferentes dinámicas sectoriales se registran cambios en el patrón productivo. La agricultura continúa siendo relevante, conformando además la base de cadenas agroindustriales, pero junto con la generación de las hidroeléctricas, han cedido participación al sector servicios. Asimismo, al interior del propio sector primario se puede apreciar una mayor diversificación, donde ganan participación nuevos cultivos, así como la cría de animales o el sector forestal. Por su parte, la industria también se diversifica, en parte, al emerger con fuerza la industria de maquila. Además de los sectores donde tradicionalmente Paraguay ha mostrado ventajas competitivas, sectores vinculados a servicios, logística, energía e industrias de mayor valor agregado se perfilan con potencial de desarrollo.
–¿De qué manera el crecimiento económico ha impactado en la reducción de la pobreza y la desigualdad en Paraguay?
–El ritmo y patrón sectorial del crecimiento económico han estado impactando en los indicadores sociales. Entre 2013 y 2025, la pobreza total se redujo a la mitad (32% a 16%), mientras que la pobreza extrema pasó de 10% a 2,4%. Se han implementado diferentes medidas de política social para atender problemas de pobreza, en particular la extrema, que han sido efectivas, pero el propio crecimiento se ha traducido en mejora de las condiciones sociales. Por ejemplo, en el último año se crearon casi 120 mil puestos de trabajo, de los cuales más del 70% son formales, explicando el aumento del ingreso de los hogares. La inversión privada y el mayor dinamismo de sectores que, como servicios o maquila, son relativamente más intensivos en mano de obra explican buena parte de este resultado. Sin duda, la creación de empleo, mayor productividad y formalización son mecanismos de transmisión desde el crecimiento macro al ingreso de los hogares.
–¿Es necesario revisar la estimación del crecimiento tendencial del PIB paraguayo a la luz de los cambios recientes en la economía?
–Actualmente, la estimación del crecimiento tendencial de la economía paraguaya se ubica en un rango de entre 3,5% y 4,0%. La evidencia reciente –con tasas de crecimiento promedio cercanas al 5,5% en el periodo 2023/2025– sugiere la posibilidad de cambios asociados a mayores niveles de inversión, reformas institucionales y una mayor integración internacional. No obstante, cualquier revisión de esta estimación requiere un análisis técnico que considere la evolución de la productividad, la acumulación de capital y las restricciones estructurales. Este tipo de evaluación debe distinguir entre factores cíclicos y cambios estructurales de carácter permanente.
–¿Qué medidas está tomando el Banco Central para evitar que el crecimiento de la demanda genere presiones inflacionarias y mantener la estabilidad macroeconómica?
–La demanda interna ha estado creciendo alineada al nivel de actividad, y en particular en 2025, impulsada por inversión más que por consumo. En este marco, en los últimos meses la inflación se ubica transitoriamente por debajo del objetivo debido a la apreciación del guaraní. En este contexto, y considerando que las expectativas de inflación se encuentran alineadas con el objetivo, el Comité de Política Monetaria del BCP recortó 25 pbs la Tasa de Política Monetaria en las reuniones de enero y febrero. El actual nivel de 5,50% es consistente con una postura neutral de la política monetaria. Este esquema se complementa con un régimen de tipo de cambio flexible y una comunicación orientada al anclaje de expectativas, lo que contribuye a la estabilidad macroeconómica. No obstante, monitoreamos muy de cerca el desempeño del complicado escenario internacional, y estamos atentos a cualquier cambio que impacte en las variables bajo responsabilidad del Banco Central.
- El ritmo y patrón sectorial del crecimiento económico han estado impactando en los indicadores sociales. Entre 2013 y 2025, la pobreza total se redujo a la mitad (32% a 16%), y la pobreza extrema pasó de 10% a 2,4%.
- El crecimiento económico de Paraguay ha estado impulsado por la diversificación de su estructura productiva.