“Olas destructivas arrasarán varias ciudades costeras, y sus habitantes abandonarán las llanuras inundadas o desecadas huyendo de las enfermedades tropicales”, expone el informe presentado la semana pasada en Estocolmo.
Según el documento, la concentración de dióxido de carbono en la atmósfera está al borde de lo permitido: dentro de 10 años habremos sobrepasado los niveles considerados seguros, y las causas son el uso indiscriminado de combustibles y la deforestación, publica RT.com.
“Estados enteros, como Maldivas, desaparecerán del mapa y el número de refugiados ‘ambientales’ para el año 2050 alcanzará unas 200.000 o 250.000 personas”, señalan.
En “Australia las olas de calor provocarán prolongadas sequías. Entre las víctimas del calentamiento global también estarán las barreras de coral, que debido al incremento de las temperaturas y la acidificación del océano desaparecerán”.
Por su parte, los investigadores del IPCC concluyeron que a finales de siglo las condiciones de vida en el planeta serán cada vez más difíciles si no se toman ahora las medidas necesarias para proteger el medio ambiente.