La escena es dolorosa y habla por sí sola: El padre de Arlan todos los días sale al patio trasero con binoculares en mano para ver si su hijo regresa caminando a su casa. Es algo que se repite en medio de los días que pasan con desesperación.
Según el relato de la legisladora, Desireé Masi, quien días atrás visitó personalmente a la familia Fick, Melania Bremm, madre de Arlan, es la más afectada emocionalmente por el secuestro.
“Ella no puede hablar porque no deja de llorar”, expresó Masi entrevistada en el programa La Lupa, emitido por Telefuturo.
Además de esperar que Arlan regrese a su hogar, el deseo más profundo de Melania es recibir una carta, una fotografía o un video por parte del EPP, que demuestre que su hijo está vivo, ya que son 24 días sin saber absolutamente nada.
“La madre me dijo que quiere ver aunque sea una pequeña nota de su hijo que diga que está bien. Ella asegura que va a reconocer su letra”, dijo Masi.
Agregó que según el testimonio de sus padres, contrariamente a lo que se piensa, Arlan es un chico con escasos conocimientos de los montes de la zona. “Sus papás me dijeron que a Arlan no le gusta pescar, no le gusta ir a cazar y tiene poco conocimiento del lugar, por lo que están muy preocupados”, señaló.