“Tenemos una Gestapo encabezada por el director jurídico que le interroga a los funcionarios. Es grave por donde se le mire. No es fiscal o juez para torturarle sicológicamente a ningún funcionario”, indicó, alegando que a uno de ellos le hizo llorar.
Durante la sesión, advirtió al asesor jurídico que las paredes hablan, porque son de cartón a pesar de haber costado USD 20 millones.
“Si sigue haciendo eso, voy a denunciarlo y pedir su destitución”, remató.