Ostentosas canastas navideñas envió el presidente de Diputados, Salyn Buzarquis, a los ochenta legisladores que integran el cuerpo legislativo. El titular de la Cámara decidió incluir whisky, vinos y chocolates de marca en el cesto, cuyo valor total supera los 500 mil guaraníes cada uno, admitieron varios diputados, quienes argumentaron que el titular de la Cámara Baja contradice el decreto presidencial Nº 5.735 que prohíbe este tipo de gastos superfluos de fin de año con recursos del Estado.
La distribución del obsequio por fin de año comenzó la semana pasada y continuó hasta ayer.
La canasta de Diputados contiene whisky, tres botellas de finos vinos, un pan dulce, un budín inglés, un CD de música paraguaya, una caja (metal) de chocolate, una botella de champán, una caja de gotas de chocolate y cookies, galletitas hojaldradas, un pimentero de madera, turrones y caramelos.
MODESTO. Al ser consultado sobre el tema, Buzarquis restó importancia al hecho. Argumentó que solamente cumplió con la tradición de enviar los obsequios por fin de año y que el costo de los productos es muy inferior a las canastas enviadas por los ministerios, secretarías y entes descentralizados del Gobierno.
Aclaró que repartió 105 canastas, 80 a los diputados y 25 a los periodistas acreditados para cubrir las actividades de la Cámara Baja.
Permitió fotografiar el cesto entregado a los trabajadores de la prensa, mucho más económico que la canasta de los diputados.
Buzarquis admitió que los canastos se compraron con fondos de la Cámara.
DECRETO PRESIDENCIAL. Los derroches de gastos de fin de año con recursos del Estado están prohibidos por un decreto del ex presidente Luis Ángel González Macchi. La disposición Nº 5.735, de octubre de 1999, está vigente.
La mencionada normativa prohíbe a los funcionarios de las instituciones del Poder Ejecutivo, entidades descentralizadas y empresas del Estado la adquisición de obsequios con recursos estatales.
La medida pretende frenar la costumbre de la distribución de obsequios (canastas u otros artículos de lujo) por parte de los funcionarios públicos ante la proximidad de las fiestas de fin de año.
El decreto establece que el presidente de la República y todas las autoridades dependientes del Ejecutivo deben limitarse solo a usar los recursos estatales para confección y distribución de tarjetas de felicitaciones.
FUNCIONARIOS FUERON LOS “OLVIDADOS”
Hay quejas generalizadas en los pasillos de la Cámara de Diputados. Los empleados de dicho cuerpo legislativo reclaman sus obsequios por fin de año.
Los funcionarios acusan al titular de la Cámara, Salyn Buzarquis, de romper la larga tradición implementada por los otras administraciones de hacer llegar un pan dulce, dos sidras y turrones para cada trabajador. Ni los funcionarios de la Presidencia de Diputados accedieron este año a las canastas de fin de año.
Buzarquis regala solo a las autoridades, dijo una funcionaria.