Domingo/24/JUNIO/2007
Julio Ortellado, de 29 años, se hizo figura en el fútbol de primera división en Tacuary. A fuerza de goles pasó a Libertad donde no pudo reprisar sus buenas jornadas y fue cedido a Luqueño, donde calladamente hizo una labor que hoy redondeó con un gol que vale un campeonato.
El espigado delantero perdió el puesto, pero cada vez que entó aportó lo suyo. Cuando a mediados de esta ronda de las revanchas, Luqueño parecía que no le iba a ganar a Libertad, apareció Ortellado y marcó el gol que abrió el partido. El club que lo dejó ir sufría la conversión de un ex.
Hoy, cuando faltaban 10 minutos para el final de un partido enredado y muy difícil, entró Julio Ortellado y marcó el gol otra vez a un ex club. El goleador se tapó la cara y no gritó la conquista. Hasta pidió perdón al banco de Tacuary y llevó el puño al corazón.
Luego confesó Julio que en Tacuary tiene su corazón y por eso tuvo que ahogar su alegría por respeto a Tacuary donde tiene muchos amigos.