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Optimismo tras reunión entre los presidentes Trump y Xi

 

Los presidentes de EEUU, Donald Trump, y de China, Xi Jinping, mantuvieron ayer una cena de trabajo en Buenos Aires que puede ser clave para contener la guerra comercial en la que están inmersas ambas potencias y que afecta a la economía global.

Los dos líderes se reunieron durante dos horas y media en Buenos Aires, al término de la participación de ambos en la cumbre del G20, y expresaron optimismo sobre sus negociaciones al comienzo de la cena. “Nuestra relación es muy especial y creo que esa es una razón por la que acabaremos consiguiendo algo que será bueno para China y bueno para EEUU”, dijo Trump a los periodistas al empezar la cita.

Xi, sentado frente a Trump y flanqueado por una decena de sus asesores en una larga mesa rectangular, destacó su amistad personal con el presidente estadounidense y le pidió colaborar con él para garantizar la salud de la economía global. “Solo con cooperación entre nosotros podemos impulsar el interés de la paz mundial y la prosperidad”, aseguró Xi en sus breves declaraciones. El mandatario estadounidense destacó que la reunión de ayer fue muy importante, y destacó también su increíble relación personal con Xi. Tras la cena, Trump se dirigió al aeropuerto de Buenos Aires para abandonar el país rumbo a Washington, sin que la Casa Blanca informara inmediatamente sobre el resultado de la cena.

Según el diario The Wall Street Journal, ambas naciones están trabajando en un acuerdo para que Washington se abstenga de imponer nuevos aranceles mientras el Gobierno chino se plantea grandes cambios en su política económica, como el fin de las restricciones a la compra de productos agrícolas y energéticos estadounidenses.

La reunión se celebró en el Palacio Duhau de Buenos Aires, sede del hotel Park Hyatt donde se alojó Trump durante la cumbre del G20. El menú de la cena consistió, según la Casa Blanca, en una ensalada seguida de un solomillo con cebolla y dátiles y unos rollos de tortitas con chocolate de postre, acompañados de vinos argentinos que Trump seguramente no degustó, dado que no bebe alcohol.

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