¿El paraguayo independiente?
La palabra independencia es tan amplia, que apenas nos ponemos a pensar sobre su significado aplicado a la vida diaria, al igual que el vivir en democracia, y nos perdemos.
Supuestamente, somos un país independiente y democrático, aunque quedan dudas al respecto.
Somos descendientes de personas que demostraron ser independientes cuando menos, la cuestión está en el porqué nos dejamos aplastar ante las ignominias de nuestras autoridades, gobiernos enteros hubieran caído solo con el dilema del dengue en nuestro país.
Debido a lo anterior: ¿somos en realidad un pueblo independiente? ¿Hasta dónde estamos dispuestos a llegar para defenderla?
Las últimas declaraciones de nuestras autoridades: que el exilio económico no existe en realidad, que la huida de compatriotas a la península ibérica es en verdad una demostración de ambición personal y no de necesidad, es más, que incluso en nuestro país abunda trabajo.
Las mencionadas declaraciones pertenecen al titular de la cartera de Justicia y Trabajo, y jamás se darían en un país de verdad independiente, solo por eso se atreven a pisotear nuestra inteligencia y dignidad de paraguayos.
La independencia no es una meta, es un camino que nos conduce a un bien común sin distinciones, el hecho de que no sepamos vivir en independencia es algo de verdad serio puesto que si no logramos comprender el valor de ese primer paso, ¿cómo ambicionaremos vivir en democracia?
¿Será posible que tan lejos hayan quedado la increíble muestra de valor y decisión de nuestros antepasados? Tan solo a 7 décadas, un suspiro para la historia, de la Guerra del Chaco, un ejemplo espectacular sobre un pueblo que, en aquel tiempo, hacía respetar su independencia.
José F. Zalazar Sánchez