Desde las primeras horas del día, puestos de control fueron instalados a lo largo de la ruta BR-277, uno de los corredores más transitados del país, y en las inmediaciones del Puente de la Amistad, paso fronterizo que conecta Brasil con Paraguay y punto clave para el flujo comercial y turístico entre ambos países.
Los operativos incluyeron inspección de vehículos particulares y de carga, control documental, verificación de equipajes y patrullajes móviles.
Soldados y agentes federales se distribuyeron estratégicamente para detectar posibles actividades ilícitas como contrabando, tráfico de drogas, armas y mercancías sin declarar.
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A lo largo de la mañana, el movimiento vehicular se mantuvo fluido, aunque con momentos de demoras debido a la intensidad de los controles.
La Operación Ágata forma parte de un plan recurrente de vigilancia en las regiones limítrofes del Brasil, que se activa de manera periódica y con el objetivo de combatir delitos transnacionales como el contrabando, el tráfico de drogas y armas.
Las intervenciones continuarán durante los próximos días, con posibilidad de ampliarse a nuevos puntos de la frontera, conforme avancen los trabajos de inteligencia y coordinación entre las fuerzas militares y de seguridad. No tiene fecha de conclusión.