“La crisis del poder adquisitivo se desata, la confianza se desmorona, las desigualdades se disparan, nuestro planeta arde, la gente sufre, sobre todo los más vulnerables” y a pesar de ello, “estamos bloqueados por una disfunción global colosal”, dijo Guterres en esta gran cita diplomática anual que se realiza presencialmente por primera vez en dos años perturbados por la pandemia de covid-19.
“Estas crisis amenazan al propio futuro de la humanidad y el destino del planeta”, advirtió antes de vaticinar que “un invierno de descontento se perfila en el horizonte”.
DIVISIONES POLÍTICAS. En su largo discurso lleno de pesimismo sobre el futuro del planeta, Guterres reconoció su impotencia ante las “divisiones políticas que socavan el trabajo del Consejo de Seguridad, el derecho internacional, la confianza y la fe de la gente en las instituciones democráticas”. “No podemos seguir así”, alertó.
Tras los estragos causados por la pandemia, se suma la invasión rusa de Ucrania ahondando la una escalada de los precios de los alimentos y de la energía provocando la inseguridad alimentaria de millones de personas en el mundo. Este tema centró buena parte de los discursos realizados hasta el momento. Cerca de 150 mandatarios que se sucederán en la tribuna de la ONU a lo largo de una semana.
Los occidentales, que siguen enviando armas a Ucrania que libra una lucha encarnizada para expulsar a las fuerzas rusas de su territorio, reaccionaron indignados al anuncio de Moscú de organizar en los próximos días referendos en varias regiones conquistadas desde su invasión hace 7 meses.
Estados Unidos aseguró que “nunca reconocerá” las anexiones rusas de territorio ucraniano y el canciller alemán Olaf Scholz tildó de “farsa” dichos proyectos. Para el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, se trata de una “escalada” y para el mandatario francés, Emmanuel Macron es una “parodia”.
Sin embargo, otros mandatarios como el brasileño Jair Bolsonaro o su homólogo turco Recep Tayyip Erdogan, abogan por sentarse a la mesa para negociar una salida “digna”.
“Juntos, debemos encontrar una solución diplomática razonable que ofrecerá a las dos partes una salida digna de la crisis”, dijo Erdogan, que ha logrado mantener relaciones con Moscú y Kiev desde el inicio de la invasión rusa el 24 de febrero y ha ofrecido mediar en el conflicto regularmente.
El mandatario colombiano también abogó por la negociación. “No nos presiones para alinearnos en los campos de la guerra(...). Que los pueblos eslavos hablen entre sí”, dijo Petro, que al igual que su colega chileno, Gabriel Boric, participó por primera vez en este foro de la ONU. Hoy está prevista la intervención, excepcionalmente por video, del presidente ucraniano Volodímir Zelensky, tras la autorización especial votada la semana pasada por los Estados miembros del organismo.
Energías fósiles
La ONU pidió este martes a los líderes internacionales que graven los beneficios extraordinarios de las empresas de energías fósiles y que destinen lo recaudado a ayudar a los países más afectados por la crisis climática y a quienes sufren por los precios de los alimentos y la energía. El secretario general de la organización, António Guterres, ya había planteado la idea en los últimos meses, pero este martes la defendió ante los jefes de Estado y de Gobierno de todo el mundo en su discurso.