Economía

Oferta de muslo brasileño y subsidio argentino golpean a los avicultores

 Luis Chilelli, de Granja La Blanca, explica que el Brasil exporta pechugas a mercados externos y ofrece a precio de remate el muslo. Argentina, por su parte, subsidia la producción avícola.

La consecuencia del contrabando de productos avícolas (huevo y carne) de origen brasileño y argentino es grave para la industria local. Ante esta situación urgen medidas drásticas de las autoridades en las fronteras para frenar el ingreso ilegal.

Es lo que señaló a ÚH el director de Corporación Agrícola de Granja La Blanca, Luis Chilelli. Dijo que al eterno problema del contrabando de la carne del Brasil ahora se suma el de la Argentina, desde donde también vienen importantes volúmenes de huevos.

“Ahora estamos teniendo graves problemas con el contrabando de huevos que vienen de Argentina. Entran especialmente por la zona de Nanawa, donde hay cualquier cantidad de productos”, cuestionó.

En el caso de la carne, comentó que Brasil es el que siempre está a la cabeza por el ingreso de cortes específicos, en este caso, muslos de pollo. Señaló que tienen pendiente una reunión con el comandante de la Armada para ver si aumentan los controles.

Chilelli apuntó que es muy difícil estimar las pérdidas que genera el flagelo para la industria avícola nacional. Refirió que podrían ser tres mil millones de guaraníes o más por semana.

Asimismo, alertó que el contrabando está no solo afectando los ingresos del Estado, sino también pone en peligro la salud de la gente porque no tienen control sanitario. “Es grave la situación. En Ciudad del Este, las cajas de pollo se venden en las veredas y rompen la cadena de frío. Es un desastre. La gente va y compra por el precio”, lamentó.

Coincidió con otros referentes del sector de que este año no habrá crecimiento del sector debido al contrabando. “Es imposible de crecer así. Deberían tomarse medidas drásticas en la frontera y que los contrabandistas vayan presos porque esto es un delito”, enfatizó.

COMPETITIVOS. Chilelli señaló que aun siendo altamente competitivas las industrias locales, les resulta imposible competir con los precios de los países vecinos.

Explicó, en este orden, que localmente son incluso más eficientes que los brasileños, pero la cuestión central es que este país produce 14 millones de toneladas y exporta 4.200.000 toneladas, mayormente de pechuga.

“Como les queda el corte de muslo pueden entregar a un bajísimo precio con la pechuga que queda para su mercado interno y la otra parte viene a Paraguay, donde se consume bastante este corte”, recalcó.

Puntualizó que también hay que sumarle este año como punto negativo para el rubro, el encarecimiento del maíz y la soja. “Fueron a un precio altísimo y eso afecta al costo”, remarcó.

En el caso de Argentina, indicó que tiene una situación macroeconómica bastante complicada, razón por la cual los productos en general, entre ellos la producción de pollos, tienen mejores precios.

En Argentina además se subsidia la producción avícola.

“Reitero, no es que seamos ineficientes. Somos altamente eficientes en cuanto a mejores condiciones para ganar peso, tenemos mortandad baja y buena condición alimentaria, pero no se puede combatir con esos factores en contra”, concluyó.


Acusaciones a los entes encargados del control
Los controles del Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa) y el Instituto Nacional de Alimentación y Nutrición (INÁN) y las municipalidades no funcionan, con relación al control de calidad de los alimentos que se ofrecen al consumidor, refiere Édgar Cuevas, asesor de la Unión Industrial Paraguaya (UIP).
“El contrabando circula a placer, porque las instituciones no funcionan. El Senacsa, por ser animales faenados, y el INÁN deberían intervenir fuerte en estos casos, pero no lo hacen. Las municipalidades también tienen sus instancias administrativas para perseguir la falta”.

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