El obispo del Vicariato Apostólico del Pilcomayo, monseñor Miguel Fritz, llamó a fortalecer la solidaridad con las comunidades más vulnerables y a defender la dignidad humana durante la homilía por el Domingo Mundial de las Misiones (Domund), que este año cumple 100 años.
“Queremos estar, sobre todo con las comunidades más alejadas, más pobres”, expresó al referirse a los desafíos de la labor pastoral en el Chaco paraguayo, donde las distancias y los caminos de difícil acceso dificultan la atención a numerosas poblaciones.
El vicariato cuenta con cerca de 90 comunidades, casi la mitad indígena, perteneciente a siete etnias. Fritz destacó la perseverancia de sus integrantes en la vida de fe.
“Es una maravilla ver cómo ellos hoy en día viven su fe. […] Sin falta, se reúnen para vivir y celebrar la Iglesia. Eso es la misión”, manifestó.
Dignidad de los trabajadores
Durante la homilía, Fritz recordó a Pauline Jaricot, impulsora de la obra de la Propagación de la Fe, quien promovió el apoyo a las misiones y la mejora de las condiciones laborales.
“Debemos esforzarnos para mejorar la condición de la clase trabajadora”, citó el obispo, al señalar la importancia de reconocer la dignidad de los trabajadores en los ámbitos laboral, familiar y espiritual.
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También destacó que el compromiso misionero se concreta mediante la oración, los aportes económicos y el acompañamiento a las comunidades que necesitan apoyo.
Unidad frente a las divisiones
Al reflexionar sobre el lema del Domund, “Uno en la Iglesia, unidos en la misión”, el obispo advirtió sobre las guerras, las divisiones y la desconfianza que afectan al mundo.
“Qué importante hoy en nuestro mundo actual marcado por guerras, divisiones y desconfianza”, expresó, al recordar el llamado de Jesús a la unidad.
Fritz defendió el diálogo ecuménico e interreligioso y sostuvo que la unidad no supone uniformidad, sino respeto por las diferencias culturales.
“En las diferencias culturales se expresa una misma fe”, afirmó.
El Domund fue instituido en 1926 por el papa Pío XI para promover el apoyo a las misiones. Al cierre de la homilía, Fritz recordó que la evangelización es responsabilidad de todos los bautizados.
“Somos llamados a ser misioneros, portadores de su palabra, gestores de su reino”, afirmó. “El Señor nos llama y nos acompaña. Seamos generosos”, concluyó.