La ministra de Obras Públicas, Claudia Centurión, destacó el aumento presupuestario de USD 1.400 millones destinados a infraestructura (rutas, hospitales, escuelas y saneamiento); un incremento del 35% en el presupuesto anual del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC). “El año que viene más de 8 guaraníes de cada 10 invertiremos en la red vial”, aseguró. El presidente, Santiago Peña, hizo énfasis en la necesidad de un plan de desarrollo e inversiones con consenso político real, que marque la ruta del país hacia el futuro e invitó a los referentes empresariales al diseño de este proyecto país. Fue durante el desarrollo del Foro Cavialpa “Infraestructuras que transforman vidas”.
Por otro lado, Teodora Recalde, viceministra de Administración Financiera del MEF, aseguró que se trabaja activamente para recuperar el espacio fiscal y mejorar la gestión mediante la interconexión de sistemas de certificación de obras en tiempo real (SICOE), un sistema de gestión de bienes que permite demostrar la confiabilidad del país a las entidades inversoras. “Hay que apuntar a la mejora de la gestión”, expresa la referente, con respecto al rumbo que propone el actual gobierno.
El ingeniero Paul Sarubbi, presidente de la Cámara Vial Paraguaya (Cavialpa), afirmó, de cara al futuro, que “Paraguay necesita invertir por lo menos 4,5% de su PIB en infraestructura”, pero, además, puso énfasis en la descentralización de inversiones.
Asimismo, Recalde defendió los programas sociales y de alimentación escolar (como Hambre Cero o la Pensión al Adulto Mayor), ya que “optimizan recursos del tesoro” destinados a coberturas sociales.
Advierten sobre el déficit estructural
Especialistas como el ex ministro de Hacienda, César Barreto, advierten que la situación fiscal es “compleja” y que la meta de convergencia del 1,5% de déficit fiscal para el 2028 es “absolutamente inviable”, a menos que se realice un recorte brutal en la ejecución de obras e inversiones sociales.
Señaló que el déficit estructural real ronda el 3% del PIB y critica que el presupuesto recurra a la emisión de bonos para financiar gastos corrientes de consumo inmediato, como la compra de medicamentos. Advirtió que priorizar el “reparto de plata” sobre la inversión básica en salud, educación e infraestructura es la misma trampa que estancó a Argentina y Brasil.
Sobre este punto, el economista Manuel Ferreira cuestionó fuertemente estas medidas. “Al político le gusta repartir plata. Y estos programas son programas para repartir plata. Pero si no frenamos esa urgencia, tendremos muchos problemas hacia adelante”, afirmó. Planteó que incluso se podría llegar a la suba del impuesto al valor agregado, de no frenar el gasto corriente que, según su desarrollo, es “el único que nos va a permitir crecer”.