28 nov. 2025

Noboa declara el estado de excepción en 10 provincias

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Protesta. Manifestantes reclaman la reinstauración del subsidio del diésel en Ecuador.

RODRIGO BUENDIA/AFP

AFP y EFE
QUITO

El mandatario de Ecuador, Daniel Noboa, declaró el estado de excepción en diez de las 24 provincias del país ante la radicalización de protestas de indígenas contra su gobierno que dejan un manifestante muerto, informó el domingo la sede presidencial.

Con el bloqueo de vías en varias provincias, la mayor organización de pueblos originarios (Conaie) protesta desde el 22 de setiembre por la eliminación del subsidio al diésel, cuyo precio aumentó de 1,80 a 2,80 dólares el galón.

Las protestas dejan un manifestante fallecido por impactos de balas, unos 150 heridos entre civiles, militares y policías y un centenar de detenidos, según cifras oficiales y de oenegés de derechos humanos.

Noboa declaró la emergencia en siete provincias andinas, incluida Pichincha (cuya capital es Quito), y tres amazónicas por “grave conmoción interna”, señaló la presidencia por X.

FLORICULTURA AFECTADA. En su decreto expedido el sábado por 60 días, Noboa señaló que hay “paralizaciones y hechos de violencia que han alterado el orden público” y que se ha registrado una “radicalización” en las protestas.

El principal foco de choques entre manifestantes y la fuerza pública está en Imbabura (norte), una provincia andina dedicada a la ganadería y la floricultura donde se concentra un 10% de la población indígena. El sector de flores estima las pérdidas en un millón de dólares al día.

El alza del precio del diésel en 56% representa un golpe para la economía de los campesinos, según la Conaie, que también reclama la baja del IVA del 15% al 12% y asignación de mayores presupuestos para la educación y salud públicas.

La organización indicó el domingo en un comunicado que tras dos semanas del paro nacional, el Gobierno “responde con represión a las demandas del pueblo” y que el decreto “militariza los territorios” indígenas.

“Este estado de excepción agrava el riesgo del uso desproporcionado de la fuerza y de detenciones arbitrarias”, añadió la Conaie, cuyo líder Marlon Vargas expresó el sábado en el interior del país que “si tenemos que tomarnos la ciudad de Quito, vamos a tomarnos”.

Noboa manifestó el domingo que aplicará la ley. “Nadie puede venir a tomarse por la fuerza la capital de todos los ecuatorianos”, expresó.

El gobernante señaló que “a los que eligen la violencia, los espera la ley. A los que actúan como delincuentes, se los tratará como delincuentes”.

Por su parte, el alcalde de Quito, Pabel Muñoz, aseguró que la capital ecuatoriana “no será rehén” de “errores ajenos” ni de “ninguna amenaza”.

“El país no se puede permitir más violencia de ningún tipo; por el contrario, debe condenarla”, señaló Muñoz en su cuenta de la red social X en la que también tachó de “equivocada” la decisión del presidente Daniel Noboa, de eliminar el subsidio al diésel.

El incremento de los combustibles es un tema sensible en Ecuador y ha derivado en violentas movilizaciones indígenas y de otros sectores sociales durante las administraciones de los ex presidentes Lenín Moreno y Guillermo Lasso, en 2019 y 2022, respectivamente.

Los pueblos originarios representan casi el 8% de los 17 millones de habitantes de Ecuador.

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