En el caso del Mades, que había otorgado una licencia ambiental a la empresa para operar en el lugar, llegó a enviar fiscalizadores, pero no produjo ninguna acción que detenga la visible contaminación, hasta que el caso tomó estado público.
Aunque varios medios se hicieron anteriormente eco de la denuncia, fue una fotografía tomada desde el aire con un dron y publicada en Instagram por el destacado artista Jorge Sáenz, el pasado 5 de agosto, la que generó una alarma a nivel global.
Fue esta misma foto la que el famoso actor estadounidense Leonardo DiCaprio, estrella del popular filme Titanic (1997) y ganador del Oscar a Mejor Actor por su papel en El renacido, película de 2015, la publicó en su cuenta de Instagram, generando una repercusión internacional.
DiCaprio, quien desde hace años es un reconocido activista de causas ambientales, incluyó junto con la foto un detallado informe acerca de la crítica situación de la laguna, explicando que “los peces y pájaros estaban muriendo”, destacando la falta de respuesta de las autoridades.
Tuvo que estallar el escándalo para que finalmente la Fiscalía Ambiental proceda a intervenir la empresa y que otros organismos estatales puedan ingresar a tomar muestras del agua, para comprobar la contaminación.
Según los informes, se constató que existen efluentes de la fábrica vertidos a la laguna que arrojan un nivel de oxígeno de 1.4, cuando las normas requieren que debe ser como mínimo de 5. El informe del Mades concluyó que “el sistema ya se encuentra totalmente dañado para la vida acuática”.
Lo llamativo es que el mismo Ministerio del Ambiente, que otorgó la licencia ambiental a la empresa Waltrading SA, había realizado fiscalizaciones en abril, mayo y julio, sin producir ninguna acción que detenga el daño irreparable. Recién tras estallar el escándalo a nivel internacional, el viernes pasado se produjo la intervención fiscal y se decidió cancelar la licencia ambiental a la empresa.
Una vez más, el Paraguay cobra notoriedad mundial por un hecho negativo a través del posteo de un famoso actor de Hollywood, mostrando la impunidad con que se daña el ecosistema, haciendo valer el lucro por encima del interés social, con la abierta complicidad o inutilidad de las instituciones encargadas de proteger a la naturaleza y de hacer cumplir las leyes ambientales.
Es lamentable que haya que esperar a que intervenga el actor para actuar localmente en la protección del medioambiente.