A causa de ese cuadro, debe estar sedado todo el tiempo. El niño prácticamente está en un estado vegetativo, detalló su padre Eduardo González.
Una de la opciones que ahora le dieron los médicos, es la de implantar en el niño un estimulador del nervio vago, dispositivo médico que servirá para controlar las convulsiones.
González comentó que uno similar había sido implantado en otro paciente de la previsional que había recurrido al Ministerio de Salud Pública para la compra.
Por tal motivo, decidió acudir a la cartera sanitaria. El viernes le respondieron que debía volver con una nota de parte de la previsional para especificar que ellos no podrán adquirir dicho insumo.
Desde el lunes, están aguardando la nota para volver a llevarla al MSP. A partir de dicho trámite ingresarán en la lista de beneficiarios.
Antes de este trámite, habían recurrido a la Defensoría del Pueblo para acceder a la compra vía recurso de amparo. Sin embargo, demoraría entre dos semanas a un mes.
Diagnóstico. El niño padece de epilepsia superrefractaria, secundaria a encefalitis seronegativa, según el informe médico. Agrega, además, que las convulsiones pueden dejar secuelas neurológicas importantes o incluso la muerte súbita a causa de la epilepsia.
Entre los gastos que ya ha generado el estado de salud de su hijo, también están los del día a día en la previsonal. “Hasta guantes y jeringas estamos comprando”, cuenta.