La planta, que en un primer momento fabrica el modelo March, al que también se sumará el Versa, está ubicada cerca de Río de Janeiro, en la ciudad de Resende, que poco a poco se está convirtiendo en un nuevo polo industrial de este país.
La inversión de la marca nipona forma parte del esfuerzo para sumar una participación de mercado del 5% y así llegar a ser la número 1 en venta de vehículos en Brasil.
El nuevo complejo automotor de Nissan emplea aproximadamente 1.500 personas y se espera que se incremente a 2.000. La fábrica cuenta con todas las etapas de producción de vehículos, desde el estampado de hojas metálicas en las piezas hasta el ensamblaje de vehículos y pruebas de manejo para los cerca de 200.000 vehículos y 200.000 motores que la planta industrial tendrá la capacidad de producir anualmente, según comentaron los directivos de la gigante japonesa a la prensa especializada.
LA HABILITACIÓN. El presidente y CEO de Nissan, Carlos Ghosn, se unió al gobernador del Estado de Río de Janeiro, Luis Fernando Pezão; al chairman de Latinoamérica, José Luis Valls, y al presidente de Nissan Brasil, François Dossa, junto con otras autoridades, empleados de la empresa e invitados para el evento de inauguración.
“El complejo industrial de Nissan en Resende es fundamental para lograr nuestros objetivos de crecimiento en Brasil, que es el cuarto mayor mercado de automóviles del mundo y una parte clave de nuestro desarrollo en América Latina. Nuestro objetivo es alcanzar una participación de mercado del 5% y liderar a los fabricantes de automóviles japoneses en calidad y servicio al cliente en Brasil hacia el año 2016”, manifestó Ghosn.
El complejo Nissan Resende producirá los vehículos y motores de la Plataforma V de Nissan comenzando con Nissan March y el motor flexfuel 1.6 16V.
“La expansión de Nissan, con nuestra capacidad de producción en todo el continente americano durante los dos últimos años, con nuevas plantas abiertas en Estados Unidos (2012), México (2013) y ahora en Brasil (2014), destaca las oportunidades aún sin explotar que prevemos en todo el hemisferio y, más en concreto, en Brasil”, expresó José Luis Valls, chairman de Nissan Latinoamérica.
“Nissan comenzó operaciones en Brasil en el 2000, y la inauguración del complejo de Resende consolida su presencia y marca el inicio de una nueva etapa de crecimiento en el país”, comentó François Dossa, presidente de Nissan Brasil.
Dossa aseguró que la nueva planta en Resende ayudará a Nissan a ofrecer más calidad, productos tecnológicos y actualizados.
LA PRODUCCIÓN. En su primera etapa, toda la producción de este complejo, uno de los más modernos de Brasil, será totalmente volcado al mercado interno de este país y luego ya se irá viendo la posibilidad de sus ventas en la región, en las que se encuentra Paraguay, aseguraron los referentes de Nissan.