Israel “reconoce la importancia del Monte del Templo (denominación judía para la Explanada) para los fieles de las tres religiones monoteístas -judíos, musulmanes y cristianos- y reafirma su compromiso de mantener sin cambios el statu quo, en palabra y en práctica”, aseguró en un comunicado difundido por su oficina.
Insistió en que su país no tiene intención de cambiar las reglas de juego en el lugar y reafirmó “la importancia del papel especial del reino Hashemita de Jordania, como refleja el tratado de paz de 1994, y el papel histórico del rey Abdalá II”.
“Israel continuará implementando su política: los musulmanes rezan en el Monte del Templo. Los no musulmanes visitan el Monte del Templo”, señaló, sugiriendo que los judíos no podrán rezar en el lugar, algo que la extrema derecha israelí y grupos nacionalistas judíos reclaman y que los palestinos consideran una provocación y un cambio del statu quo.
También remarcó que los visitantes y los que veneran el complejo tienen derecho a hacerlo “en paz, sin violencia, sin amenazas, sin intimidación y provocación”, en referencia a los musulmanes que increpan a los grupos de extremistas judíos que visitan el lugar acompañados por fuerzas de seguridad israelíes.
Y pidió el “inmediato restablecimiento de la calma” y la vuelta a la normalidad, tras más de tres semanas de una oleada de violencia que tiene como trasfondo el temor palestino a que Israel trate de quedarse con la Explanada, situada en la vieja ciudadela de Jerusalén, en territorio palestino ocupado desde 1967.
La violencia, consistente sobre todo en decenas de apuñalamientos o intentos de apuñalamientos de palestinos contra israelíes y disturbios y choques entre jóvenes palestinos y fuerzas de seguridad en Gaza, Cisjordania y Jerusalén, se ha cobrado la vida de más de 60 personas, un tercio de ellos atacantes o supuestos atacantes palestinos.
El secretario de Estado de EE.UU., John Kerry, anunció ayer un acuerdo entre Israel y Jordania para establecer nuevas medidas sobre la gestión de la explanada, que alberga las mezquitas de Al Aqsa y la Cúpula de la Roca y es el tercer lugar más sagrado para el islam y el primero para el judaísmo, que sitúa allí los históricos templos de Salomón y Herodes.
En una rueda de prensa ayer en Ammán, tras reunirse con las autoridades jordanas, Kerry anunció que Netanyahu ha aceptado la propuesta del rey Abdalá II de “instalar cámaras” de vigilancia que operen 24 horas al día.