Al contrario de gran parte de la población, que viven la festividad mientras abrazan a sus seres queridos alrededor del pesebre y el arbolito para celebrar simbólicamente el nacimiento del Niño Jesús, el personal de blanco vive cada año la conmemoración lejos de sus familias y seres queridos.
Para los médicos, enfermeros y personal de blanco la Navidad significa en muchos casos: guardia y vocación, porque sus profesiones son servicios esenciales que no se pueden pausar ni en feriados, cumpleaños, fines de semanas ni fiestas tradicionales.
En medio de la vocación y los villancicos, dan ese apoyo esencial a los pacientes hospitalizados, a los internados en terapia intensiva, a los que llegan a urgencias por alguna urgencia o accidente.
El ambiente hospitalario se llena de servicio a los demás en medio de la celebración religiosa que se caracteriza por la importancia de dar a los demás, la solidaridad y el cuidado. El personal de blanco hace honor a la Navidad con su labor.
El trabajo no para, no solo en las festividades sino todo el año, pero en esta fecha tan sensible a veces se dan una pausa antes de la medianoche para cenar simbólicamente con los compañeros de trabajo, abrir regalos o posar para la foto grupal.
La celebración también consiste en compartir con los pacientes, repartiendo los alimentos a los internados o cuidando a los que están hospitalizado. En medio del ambiente festivo fuera del hospital, el ajetreo médico cobra fuerza durante la guardia.
GUARDIA Y VOCACIÓN. En la Navidad calurosa y para dar aire festivo, las enfermeras y médicos hacen su trabajo con adornos festivos, como el gorro de Papa Noel o decoraciones alusivas que lo utilizan como anteojos o vinchas.
Con este colorido atuendo tratan de hacer más leve la jornada festiva en un ambiente hospitalario, caracterizado por el dolor, la angustia y la tristeza.
En la Unidad de Emergencias Médicas (UEMA) del Hospital Central del Instituto de Previsión Social (IPS), las labores no pararon durante la Noche Buena y la madrugada de la Navidad.
El personal cumplió firmemente su labor. En una de las imágenes compartidas, se ve a una enfermera dando los cuidados a una persona internada, otros cuidando a los enfermos, mientras miles de familias festejan la Navidad.
En otra parte, los funcionarios de admisión estaban firmes para hacer los trámites administrativos de los enfermos que llegaron durante la madrugada. En otra fotografía, los enfermeros, antes de la hora más cargada de trabajo se dieron unos minutos para cenar y posteriormente continuar con la labor.
CENA ESPECIAL. En el Hospital de Clínicas también se vivió una noche de guardia, pero se caracterizó por una cena especial de Nochebuena para el personal y pacientes.
Destacando el espíritu navideño, el Hospital de Clínicas, a través del Departamento de Alimentación, Nutrición y Dietoterapia, organizó otro año más su tradicional cena de Nochebuena, según un comunicado institucional.
La iniciativa sirvió para acompañar a quienes pasaron las fiestas dentro del hospital.
Al respecto, la licenciada Raquel Franco, jefa del Departamento de Alimentación, explicó que la actividad es una tradición institucional diseñada para que los presentes pasen una linda noche a pesar de estar lejos de la familia.
El menú navideño, en el caso de los internados; tanto adultos como pediátricos, fue adaptado por especialistas para cumplir con las restricciones médicas del cuadro clínico.
El menú especial fue el resultado de un trabajo de planificación anual que permite optimizar los insumos hospitalarios y dar un alimento en una noche tan simbólica y religiosa.
“Realizamos variaciones en las preparaciones manteniendo la misma materia prima, gracias a la labor de nuestro equipo de cocina, quienes son los verdaderos artífices de este esfuerzo”, explicó la jefa del Departamento de Alimentación.
Los alimentos se entregaron en bandejas envueltas individualmente. Los funcionarios compartieron la cena en sus respectivos servicios, manteniendo la operatividad del hospital.
Así de vive cada año, la Navidad en los hospitales en todo el país, con guardias, con cuidados a los pacientes y con mucha vocación en una festividad religiosa.