Primero sintieron que la bolsa de plástico azul pesaba demasiado. Los agentes de la oficina de guardia de la Agrupación Especializada de la Policía entonces revisaron los paquetes de pan que traía Emilia Benítez Guachuán (19) a Carmelo Ortiz, un ex policía secuestrador que cumple una condena de 30 años en la sede policial por el plagio de Evelyn Kúo. Ni bien hallaron el revólver calibre 22 entre los alimentos, invitaron a la joven a sentarse mientras comunicaban el hecho al Ministerio Público.
La misma fue derivada hasta la comisaría de mujeres y no quiso dar declaración alguna a la prensa. Sin embargo, los efectivos de la mencionada oficina señalaron que es amiga de Ortiz, que suele visitarlo “cada tanto”.
Asimismo, indicaron que “la chica eligió el peor momento para tratar algo así”, ya que la dependencia se encuentra con una alerta general, debido a los últimos incidentes ocurridos en el penal de mujeres del Buen Pastor.
TRES VECES. Desde su ingreso a la sede policial, que es utilizada como cárcel de máxima seguridad, Ortiz no se quedó tranquilo en su celda.
En febrero del 2008 logró fugarse, supuestamente con la “compra” de varios suboficiales y oficiales de la sede. No obstante, policías de Investigaciones de Delito lo atraparon cuando intentaba cruzar el río en una canoa, menos de 12 horas después de su escape.
En marzo del año pasado, su fuga se frustró luego de que una bala le atravesara el muslo cuando corría en medio del predio policial, tras haber golpeado a un efectivo.
En noviembre, investigadores de la propia Comandancia lograron comprobar que un suboficial de la misma Agrupación iba a vender un revólver a Ortiz por 1.500 dólares. La compra fue detenida y el policía arrestado.