05 may. 2026

Movimiento 20 de Abril: La era del puercoespín

Nikolái Ivanóvich Yezhov fue el jefe de la siniestra Narodnyy Komissariat Vnutrennikh Del (NKVD), o el Comisariado del Pueblo para Asuntos Internos, la policía secreta de Stalin. Su nombre verdadero es un misterio, ya que asumió el de un personaje de la novela Foma Gordeiev de Máximo Gorki. Yezhov es el nombre ruso para una especie de puercoespín, y así escondía él su personalidad y su origen, decía haber nacido en San Petersburgo, aunque más adelante se inscribió como lituano.

“En toda mi larga vida nunca conocí una personalidad más repelente que Yezhov. Cuando lo miro me recuerda irresistiblemente a esos malvados rateritos de los callejones de la calle Rasteraieva, cuya ocupación favorita era atar a la cola de un gato un papel empapado en querosén, prenderle fuego y luego mirar encantados como el aterrorizado animal disparaba calle abajo tratando desesperadamente, pero en vano, de escapar de las llamas acercándose. No dudo que en su niñez Yezhov se entretenía de esa manera y que ahora lo continúa haciendo de diferentes formas”. Así se refería con respecto a él Nikolái Bujarin, quien fue un prominente líder del Partido Comunista, director del Pravda y, finalmente, víctima también de la Gran Purga promovida por su antiguo amigo, Koba (seudónimo revolucionario de Stalin).

Génrij Yagoda fue nombrado en 1934 comisario del Pueblo para Asuntos Internos, lo que implicaba ser jefe de la NKVD, había sido uno de los creadores de los tristemente célebres gulags. Cometió dos graves errores: en algunos de los innumerables interrogatorios, caracterizados por su brutalidad, hizo confesar a varios adversarios políticos del líder supremo que en realidad no tenían diferencias ideológicas con él, lo cual dejaba en evidencia que solamente le interesaba eliminar a sus rivales y quedar como única figura nacional. Su segundo pecado fue haber manifestado su simpatía por Bakunin años antes. En 1937 fue apresado y reemplazado por Yezhov, quien, luego del juicio al que se le sometió en 1938, ordenó que fuera desnudado y golpeado salvajemente, para agregarle más humillación, antes de ser ejecutado.

La popularidad del “Enano Envenenado”, como se lo conocía a Yezhov por sus escasos 151 centímetros de altura, había crecido demasiado, lo cual también significó su desgracia. A pesar de haber llevado adelante con fanatismo stalinista la Gran Purga que significó horrorosas persecuciones políticas, exilios a Siberia, internamientos en prisiones y en instituciones para enfermos mentales, torturas de las más sanguinarias, todo en nombre del amo de Rusia, no pudo evitar ser víctima del mismo aparato. Él se ufanaba de su política de que era mejor hacer “que diez personas inocentes sufran a dejar que un enemigo del pueblo escape”. Su sucesor le reservaría el mismo trato que había dado a su propio antecesor, confesiones bajo tortura -jamás lograron hacerle confesar un inexistente plan de asesinar a Stalin-, humillaciones y, finalmente, la ejecución. Algunos creen que murió en algún manicomio de máxima seguridad.

La creación del Movimiento 20 de Abril a espaldas de la mayoría de los que se consideraban aliados políticos del presidente Lugo, o al menos sus simpatizantes ideológicos, demuestra la permanente búsqueda por imponer criterios sin ninguna intención de concertar ni con sus más cercanos por parte del ex obispo o de sus poderosos lugartenientes. Quienes tengan intenciones electorales en las próximas municipales deberán alinearse con el M-20-A, no se sabe si los que se nieguen a hacerlo serán simplemente tratados con indiferencia o si serán sometidos a una “depuración”, ni quién será el puercoespín.