Jueves/14/JUNIO/2007
Semanas atrás, el duelo de paraguayos era “2 contra 1". Es que, por el lado de Boca estaban el defensa Claudio Morel Rodríguez y el arquero Aldo Bobadilla; en tanto que en Gremio, el mediocampista Diego Gavilán.
Sin embargo, tras la falta de confianza del entrenador Miguel Russo hacia el arquero paraguayo, este no solo fue relegado al banco sino que fue suplente del suplente, hasta que decidió alejarse del club y venir al país para ponerse a trabajar con la selección paraguaya.
EMPATE. Entonces, el duelo quedó parejo. Tanto Gavilán como Morel son titulares indiscutidos en sus respectivos equipos.
Diego llegó a Gremio cuando el equipo ya estaba jugando la Copa, por lo que debió esperar su clasificación para ser habilitado. Tal cosa sucedió y, desde entonces, el paraguayo no salió del once titular.
Claudio, en tanto, llegó a Boca hace tres años, pero solo comenzó a jugar de titular con el técnico La Volpe. Ahora, nadie lo saca del equipo, tanto así que la directiva del club negoció con la Asociación Paraguaya de Fútbol para que el jugador pueda jugar la revancha y luego acuda a la selección.
TRANQUILOS PERO... Tras el partido, el defensor de Boca indicó que “la diferencia de goles es importante pero no definitiva”. “Gremio es un equipo duro que, en casa y con el apoyo de su público, será muy difícil”, agregó
“Con este resultado logrado hoy (miércoles) vamos muy tranquilos a Porto Alegre, aunque sabiendo que allá no podremos descuidarnos”, finalizó.
TRES PASOS. La diferencia es de tres goles. Un resultado difícil de dar vuelta, pero como en el fútbol todo es posible, habrá que aguardar hasta la próxima semana para saber si es Morel o Gavilán el que escribe su nombre en la historia de la Copa Libertadores.
De momento, el “xeneise” marcha un paso... mejor, tres pasos al frente.