Don Cornelio o Mitu, como lo llaman sus capangas y lugartenientes, pasó de ser un humilde campesino nacido en Horqueta, a ser secretario de un mito del narcotráfico en la zona como es Luis Carlos Da Rocha, alias Cabeza Branca, y finalmente convertirse en el capo de Yby Yaú. Hoy las noticias hablan de él, ya que su rivalidad con el ex congresista no paró hasta llegar a las últimas consecuencias, la muerte de Silva.
Esquivel Maldonado además de sus negocios ilícitos con la producción y venta de estupefacientes, es un poderoso hacendado, por la cantidad de propiedades de lujo que posee en el Departamento de Concepción, indican los investigadores policiales.
Fuentes de la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC), por su parte, confirmaron que el supuesto autor moral de la muerte de Magdaleno Silva cuenta con un total de 15 residencias entre estancias y domicilios, 10 de ellas en Yby Yaú y 5 en Concepción.
PROBLEMA. ¿Dónde empezó la rivalidad entre el ex diputado, con claros vínculos con el narcotráfico, y el hoy prófugo Cornelio?
Fuentes de la investigación presumen que Magdaleno Silva Dávalos habría perdido la bendición de Cabeza Branca, hombre a quien estuvo supuestamente aliado e incluso se sospecha que aquel colaboró económicamente para que Silva llegue al Congreso. A esto se le suma que Magdaleno fue perdiendo influencia y popularidad en la zona.
El segundo dato de la investigación a la que accedió ÚH menciona que dentro de las filas de Silva hubo una traición. Uno de los hombres encargados del custodio del ex diputado habría cambiado de bando. Un tal Soria, del que hablan los informes de inteligencia, pasó a ser capanga de Esquivel Maldonado.
Y lo más grave, de lo que hablan los informes de inteligencia de la Policía Nacional y la FTC, es que supuestamente Cornelio Esquivel Maldonado culpó a Magdaleno Silva de ser el que encargó el asesinato de un sobrino suyo, debido a problemas de negocios, que sería la pérdida de un cargamento de droga. Incluso, fuentes antidrogas señalan que Cabeza Branca tuvo que haber dado la bendición a Esquivel Maldonado para que lleve a cabo el plan de asesinar al ex diputado. Silva había perdido el apoyo de los más poderosos y con la detención de Carlos Antonio Caballero, alias Capilho –líder del Primer Comando Capital (PCC) en Paraguay– el ex congresista quedó, supuestamente, sin su mejor aliado.