Por Luján Román Aponte
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Basilisa Aguayo tiene 65 años y a lo largo de su vida tuvo 21 partos normales. Entre antojos y contracciones vivió su juventud.
Se estrenó como mamá a los 18 años, y a los 47 años cambió pañales por última vez.
Hoy, sonriente, proyecta una mirada al pasado y recuerda los entretelones del desafío y el sacrificio que tuvo que soportar por ser madre de más de dos decenas de hijos, en medio de las precariedades de la época en su ciudad natal Repatriación, ubicada a más de 200 kilómetros de Asunción.
“Ijetu’ueterei ko la mboriahupa’ume rembokakuaa nde membykuérape”, confiesa la madre de casi dos equipos de fútbol, mientras su marido Gregorio Gómez acaricia lentamente una de sus manos ajadas de tanto trabajar para mantener a sus hijos desde muy joven.
Ambos, analfabetos a fuerza de trabajar cultivando tabaco y mandioca en una gran huerta, para la posterior venta en la ciudad, sacaron adelante y brindaron educación a esta gran familia que cada año recibía a un nuevo integrante.
VIDA. “Los primeros hijos nacieron en mi casa nomás con la partera, dos tuve solita mientras mi marido se iba a buscar a la partera, y en los últimos ya fui al hospital”, cuenta la súper mamá que vivió casi 16 años de su existencia embarazada.
“Ore ndoropensái voi, oúntema ha’ekuéra, en ese tiempo no había pastillas ni televisión”, recuerda, mientras mira pícaramente a su marido.
A medida que sus hijos crecían, los gastos y las necesidades también. “Hubo un tiempo que tenía hijos en todos los grados desde el preescolar hasta el sexto curso, no había ahorro, no recibíamos ni un guaraní de ayuda del Estado”, rescata.
Un poco más relajada, rememora ese periodo de su vida. “Realmente fue una locura, todo lo que juntábamos se iba a la escuela. El esfuerzo dio frutos, porque salieron toditos buenas personas e inclinadas por el estudio, mis hijos son un milagro”, resalta Basilisa.
Gladys, su hija número 11, entre risas comenta que a la hora del almuerzo, como no entraban todos en la mesa, se tenían que turnar para comer. “Todo era justito para cada uno, dormíamos en una cama entre cuatro a cinco hermanos, uno encima de otros y heredábamos la ropa del mayor”, sostiene.
La alegría de sus 17 hijos varones y sus cuatro hijas la mantienen en pie. Aunque hoy solo los tres hijos menores comparten el techo de tacuara con sus padres, esta madre “mantiene las puertas abiertas para los que ya estamos más grandes”, señala José Adriano, de 47 años, su primer hijo.
Como muchas madres paraguayas, la “súper mamá”, como la llama su hijo Edelio, augura un mejor porvenir a seis hijos que optaron por buscar nuevos horizontes en Buenos Aires y en San Pablo.
Edelio no cree que haya en el país otra mujer que diera a luz tantas veces. En tanto que Idalina, su hermana, no ahorra calificativos hacia su madre. “Ella es amorosa, cumplió con todas sus responsabilidades y en ningún momento nos descuidó”, opina.
Gladys la interrumpe y comenta: “Mamá es una guerrera, la imagen que permanece en mi memoria es la de ella siempre embarazada”.
A sus 65 años, Basilisa agradecida por la vida resalta: “Mis 21 hijos son mi motivo, la mayor felicidad de mi vida, no me arrepiento de haber tenido tantos. Che membykuéra ko che vy’a”, recita y sus palabras se confunden con la voz de una de sus 25 nietas que le cantan al oído: “Porque te adoro, madrecita, he de cantar, mi mejor verso, mi mejor inspiración”...
MADRES RÉCORDS
El caso de la prolífica madre paraguaya Basilisa Aguayo no dista mucho en cantidad del mayor récord conocido en la historia mundial, ocurrido en Rusia. En 27 embarazos, la señora Vassilet tuvo 69 hijos con el campesino Fyodor Vassilet, en el siglo XIX.
Con esta cifra sorprendente, esta fue la madre con más hijos de la historia de la humanidad. Según los registros, la señora Vassilet tuvo 16 parejas de gemelos, en siete oportunidades dio vida a trillizos y en cuatro ocasiones dio a luz a trillizos. De los cuales 67 sobrevivieron a la infancia.
Más de 20 años de su vida, esta mujer estuvo embarazada, en ninguna de las oportunidades nació un solo hijo. Lo que la diferencia de Basilisa, porque ella nunca tuvo embarazos múltiples.
Aunque parezca sorprendente, existen pruebas que afirman que el caso de la fecunda familia Vassilet es verdadero.
Uno de los récords más comentados en Latinoamérica es el de la chilena Leontina Albina de San Antonio.
Esta mujer dice ser la mamá de 64 hijos. Pero solo 55 de ellos tienen documentación.
Esta madre chilena apareció en el año 1999 en el libro Guinnes de los récords mundiales.
Basilisa Aguayo de Gómez relata las dificultades que tuvo que sobrepasar desde joven para criar a 21 hijos en medio de precariedades. Esta madre estuvo embarazada por un periodo de casi 16 años.