Según el MIC, esta sinergia actúa como un eje estratégico para promover políticas que atraigan inversiones, capturen capitales y abran nuevos mercados. El objetivo es crear condiciones favorables para que las empresas locales crezcan, se diversifiquen y alcancen mayor escala operativa.
La coordinación entre ambos sectores facilita el desarrollo de herramientas e incentivos dirigidos a fortalecer la industria nacional y a impulsar las exportaciones de manufacturas. De esta manera, Paraguay se presenta como un proveedor estable en las cadenas globales de valor. Además, esta cooperación mejora la visibilidad internacional de los productos y servicios paraguayos, resaltando su calidad y potencial competitivo.
La cartera de Industria destacó que las iniciativas conjuntas, como misiones comerciales, rondas de negocios y la promoción de incentivos productivos, contribuyen a posicionar al país como un socio confiable para inversiones y comercio, tanto a nivel regional como global.
Los efectos de esta alianza se observan en beneficios para el sector empresarial y la sociedad. Las empresas operan en un entorno más propicio para la innovación y la expansión, mientras que la economía nacional se activa mediante la creación de empleo formal, el incremento en la producción y el refuerzo del tejido productivo.
En este marco, el MIC considera que la sinergia público-privada representa una base para un desarrollo inclusivo y sostenible, orientado a potenciar la innovación y la competitividad en el contexto económico mundial.