De acuerdo con una investigación publicada por eltiempo.com, de Colombia, existe un “multimillonario contrabando de cigarrillos paraguayos que ingresa legalmente por Aruba y Curazao”. El producto termina en manos de estructuras criminales colombianas.
Un grupo especial de agentes de la Special Policial Task Force (RST por sus siglas en holandés) se reunieron con autoridades colombianas en febrero. Aparentemente, contarían con facturas, falsas o alteradas, de exportaciones de cigarrilos Ibiza y Mariner, que pertenecen a la Tabacalera del Este S.A. (Tabesa), propiedad de la familia del presidente de la República, Horacio Cartes.
Según la publicación, el fisco colombiano deja de recibir más de 67 millones de dólares al año, además, las pérdidas en ventas legales ascienden a 209 millones de dólares. “Las cajetillas de Cartes son usadas para lavar fortunas de narcotraficantes, de la guerrilla de las Farc y de la banda criminal de ‘los Urabeños’”, expresa el trabajo periodístico.
En el 2012, según la investigación, Paraguay y Uruguay exportaron a Aruba y Curazao, 7,5 billones de cigarrillos en 750 contenedores de 40 pies. De esos contenedores, 330 entraron a La Guajira y no fueron reexportados. Eltiempo.com sostiene que el contrabando “se los tragó”.
Además, un grupo de periodistas de Brasil, Argentina, Perú y Costa Rica, articulados por el Instituto de Prensa y Sociedad (IPYS) demostró que el tráfico de cigarrillos paraguayos en la Triple Frontera superó en volumen al de la coca, tras rastrear contenedores e indagar 60 empresas.
Por su parte, el medio brasileño Gazeta do Povo, calificó a Cartes como “patrón del tabaco”, además que aseguró que es el “mayor beneficiado” con el contrabando de cigarrillo para América Latina.