“Una vez instalada la marca, difícilmente el consumidor adopte otra, habiendo o no pandemia. Si hubiésemos optado por precio económico, lo más probable es que en este tiempo ya no estemos exportando, porque bajó el consumo”, explicó Marco Riquelme, responsable principal de la empresa.
Como desafío actual, para la empresa queda haber pospuesto lo que hubiera sido ya el inicio de envíos a Chile, Colombia y Argentina, ya que sus mercados manifiestan falta de previsibilidad y no lanzaron nuevas marcas.
“De todas maneras, en el exterior las crackers con semillas son las más demandadas. Hace años trabajamos con agricultura familiar campesina de San Pedro; convertimos chía y sésamo en galletitas. Estamos contentos de crecer lentamente en mercados como el australiano”, refirió.
Riquelme reconoció que, en general, los niveles de exportación bajaron, pero que siempre están presentes en el exterior.