Durante las últimas elecciones internas municipales celebradas el pasado domingo 7 de junio se volvieron a repetir viejas prácticas y malos hábitos que forman parte de cada jornada electoral en el país. Por ejemplo, la compra de cédulas o votos que, en estas elecciones en particular, tuvieron el dato extra que algunos de los pagos fueron con billetes falsos.
Así también, existieron denuncias de candidatos que no fueron electos y, por ende, no pagaron a las personas que contrataron para la movilización de electores, entre otros incidentes como hechos de violencia a representantes de ciertos partidos en locales de votación, solo por citar algunos de los ejemplos.
IBARRA. Para Guzmán Ibarra, politólogo e investigador de la UDP de Chile, existe una distinción analítica entre los hechos de violencia o amedrentamiento a lo que constituye la entrega de dinero por votos.
“Si nos fijamos solo en el día de la elección, lo que resalta es esa dimensión transaccional. Pero la clave es que son prácticas asentadas en el tiempo. Muchas veces, el acto de comprar votos es el resultado de redes y vínculos clientelares que se construyeron desde hace mucho tiempo. Es decir, hay una relación de largo plazo entre el candidato y los electores, donde los primeros contribuyen a resolver los problemas cotidianos de las personas. Algunos autores llaman a esto ‘habitus clientelar’. Yo tiendo a pensar que es algo incluso más profundo, por eso lo considero parte de una ‘economía moral’ del clientelismo, es decir, de un acuerdo legítimo para las partes”, explicó.
El politólogo señaló que el propio sistema electoral paraguayo genera incentivos para que ello ocurra, ya que deja en manos de los candidatos el traslado de los electores a los lugares donde deben sufragar el día de los comicios.
“Y sabemos que la logística está fuertemente conectada con lo clientelar. Además, todo esto se vio fortalecido por la inclusión del voto preferente, que hace que cada candidato deba sostener una campaña en paralelo”, explicó Ibarra.
Al ser consultado sobre las “nuevas” prácticas donde candidatos que resultaron perdedores se desentienden de cumplir con los pagos a las personas que contrataron para transportar gente o aquellos que “pagaron” con dinero falso las cédulas de electores, refirió que algunas de estas prácticas son maximizadas por los incentivos generados por el sistema electoral y el voto preferente.
“Como la disputa es intralista, cada uno debe hacer su propia logística y movilización de votos. Obviamente, esto aumenta los costos y lleva a que los candidatos recurran a diferentes estrategias para financiar su campaña. En este escenario, aparece el dinero del narcotráfico como otro problema presente en el financiamiento político”, explicó.
delitos electorales. Para Esteban Caballero Carrizosa, analista político, es importante identificar qué prácticas constituyen delitos electorales, entre ellas, la compra de votos implica presionar económicamente al elector y está prevista en el Código Penal.
“Por eso, debe fiscalizarse con rigor. Asimismo, fotografiar el voto emitido en el cuarto oscuro y entregar esa imagen a un agente político como prueba constituye una violación del secreto del sufragio. Más grave aún es constituir indebidamente una mesa receptora de votos, o violentar el proceso electoral con acciones amenazantes. Todo esto se debe controlar, los miembros de mesa, apoderados y veedores deben saber levantar un acta de incidente para informar estas violaciones e impugnar los resultados en esas mesas o locales en el período del escrutinio”, comentó.
Caballero también afirmó que el abuso del voto asistido o la simulación de un voto asistido es una práctica que hay que observar con atención, ya que es otra forma de violar el secreto del voto y de control de los compravotos.
“Esta es una práctica muy común y la definición de quién está físicamente impedido para votar solo no se respeta a cabalidad. El tema del transporte de electores es menos condenable. Forma parte del operativo el día de las elecciones. En todo caso convendría solucionar ofreciendo transporte público en vez de dejar en manos de los partidos”, recomendó.
comercio de votos. Juan Martens, máster en criminología, cree que es una práctica que viene reconfigurándose y fortaleciéndose, y guarda relación con la desconfianza con el sector político.
“Con lo partidario específicamente y ahí empieza el concepto que no es la ‘compra de votos’, sino que es el incentivo o motivación para participar, para ir, independientemente a que se vote o no. Ahí es que yo hablo de un concepto de voto mercancía. Vos tenés en tu mano un producto que podés colocar en el mercado y por tanto se te puede pagar; vos podés negociar y es una mercancía. Estamos hoy ante un fenómeno de votos y la mercancía se negocia con dinero, con víveres o con otros incentivos y por lo tanto surge ante la desmotivación y la desconfianza generalizada ante lo político”, comentó.
Sobre los pagos con dinero falso, opinó que desde la Universidad Nacional de Canindeyú, desde la Universidad Nacional del Pilar e Inecip-Paraguay establecieron un sistema de observación en ocho departamentos, ocho regiones incluido Asunción.
“Lo generalizado es que la gente recibía dinero para ir en ocasiones por parte del candidato a concejal y por otro lado también del candidato a intendente. Las sumas que más se repetían eran de G. 100.000, G. 150.000 y G. 200.000. En algunos lugares donde había mayor disputa entre dos candidatos o donde había mayor presencia del crimen organizado incluso llegaba a G. 400.000, G. 500.000 hasta G. 600.000. Esto se sigue insertando dentro del voto mercancía. Lo de pagos con dinero falso es ínfimo. No era la mayoría. Por lo general se cumplía con la promesa de pagar, de retribuir, de incentivar”, sentenció.
ELECCIONES. Los comicios municipales se desarrollarán el domingo 4 de octubre próximo. El mandato de los intendentes electos y miembros de las Juntas Municipales corresponde al periodo 2026-2031.
Actualmente, Paraguay cuenta con 263 municipios distribuidos en los 17 departamentos y la capital. Según la ley orgánica municipal, la cantidad de concejales varía de acuerdo con la categoría del distrito.
Asunción es la única ciudad donde su Junta Municipal está integrada por 24 concejales.
- “Lo considero parte de una ‘economía moral’ del clientelismo, un acuerdo legítimo para las partes”. Guzmán Ibarra, politólogo e investigador.
- “Convendría solucionar ofreciendo transporte público en vez de dejar en manos de los partidos”, Esteban Caballero, analista político.
“Las sumas que más se repetían eran de G. 100.000, G. 150.000 y G. 200.000”. Juan Martens, máster en criminología.
- 100.000 guaraníes por voto fue lo mínimo que se ofreció durante las últimas internas municipales.
- 4 meses faltan para las elecciones municipales. Serán el 4 de octubre de este año.
- 263 distritos elegirán a sus nuevas autoridades el próximo 4 de octubre durante las municipales.