Más de 100 jinetes y amazonas acompañaron la procesión de la imagen religiosa desde el centro hasta el Seminario; previamente varios hicieron demostración de destreza sobre los caballos.
De diferentes puntos del país acudieron los integrantes de la Asociación de Jinetes del Paraguay, para participar de la fiesta popular. La gente siguió muy entusiasmada el paso de los jinetes y las amazonas en el campo central.
El numeroso público que asistió a la jornada pudo a la vez degustar variados platos típicos. Los puestos de venta que más movimiento tuvieron fueron los que ofrecían asado a la estaca y a la parrilla, el pira caldo, y desde San Juan Bautista trajeron batiburrillo y chastaca.
Doña Nancy Román, del barrio Vista Alegre de Asunción, comentó que por segundo año consecutivo ofreció en la jineteada platos de pescado y que la venta fue muy buena.
Entre el público, Ramón Darmanás dijo que este tipo de fiesta hace revivir las tradiciones que están bastante perdidas en Asunción y permite comer platos que no se ofrecen en los restaurantes. Carlos Galeano expresó que fue una “fiesta patronal donde estuvo presente la paraguayidad, una fiesta auténticamente nuestra y que siempre acompaño”.