16 may. 2026

Madre Manos que sostienen toda la vida

MAMÁ. Inspira al arte y también es pensada desde la psicología y el desarrollo humano.
RELACIÓN IMPORTANTE. Influye en la autoestima y la forma de enfrentar la vida adulta.

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“Madre hay una sola” es un dicho popular sin un autor específico conocido y, con el tiempo, se convirtió en una frase que tarde o temprano resuena en cualquiera de nosotros, por el simple hecho de que todos provenimos de una.

Lo que parece un simple refrán encierra, en realidad, un recorrido cultural mucho más amplio.

La expresión nace de la tradición oral hispanohablante y fue atravesando generaciones hasta instalarse en la literatura popular del siglo XIX en España e Hispanoamérica.

También ganó fuerza en el teatro, las zarzuelas, las canciones y los sermones religiosos que exaltaban la figura materna.

Así, el dicho fue tomando cuerpo propio hasta convertirse en una especie de certeza colectiva, casi incuestionable, sobre el lugar simbólico de la madre en la vida humana.

huella profunda. Pero, ¿por qué esa sola palabra tiene tanta carga emocional, psicológica y social? La psicóloga clínica Nunila Basualdo señala que el vínculo maternal deja una huella profunda en la construcción emocional de las personas y en la manera en que enfrentan la vida adulta.

“Evidentemente, el vínculo temprano con la madre influye en la autoestima, en moldear el carácter del infante para formar una personalidad segura, equilibrada y capacitada para enfrentar las situaciones de la vida adulta”, explica.

La profesional sostiene que la figura materna cumple un rol fundamental no solo desde el cuidado físico, sino también desde el sostén afectivo y emocional.

“Hay que recordar que la madre es la que alimenta, no solo al ser físico, sino en todos los aspectos. Si responde a las necesidades del infante, ese niño crecerá seguro de sí mismo, capaz de alcanzar sus metas y con un buen relacionamiento social”, afirma.

Sin embargo, advierte que cuando esas necesidades emocionales no son satisfechas pueden aparecer dificultades en la vida adulta.

“Si no fueron satisfechas sus necesidades, puede que se desarrolle siendo muy autosuficiente o suprima sus emociones. Y si su relación fue insegura o ambivalente, permanentemente estará buscando aprobación externa y desconociendo su potencial”, agrega, resaltando la importancia de mantener un vínculo cercano y horizontal durante la niñez y la adolescencia.

AUSENCIA

Nunila Basualdo también reflexiona sobre el dolor que implica la ausencia materna y la necesidad de atravesar un duelo de forma saludable. “Todo duelo es doloroso, no solo la pérdida de la madre. Es saludable vivir la tristeza y atravesar el duelo. Y cada tiempo es muy personal”, expresa.

En estas fechas, quienes ya no tienen a su madre pueden estar más sensibles de lo habitual.

Para la psicóloga, el acompañamiento familiar puede ser clave en estos procesos, aunque cada persona los vive de manera distinta.

La profesional deja un mensaje de valoración a las madres: “No debemos esperar que nuestra madre esté ausente para ser agradecidos. Debemos aceptarlas con sus virtudes y defectos, entendiendo que hicieron lo mejor que pudieron con lo que tuvieron, no hay escuela para padres”.

CONSTRUYENDO IDENTIDAD

Para la psicóloga clínica Nathalia Gamarra Herrera, la figura materna sigue marcando la vida adulta como una huella, “una especie de estructura invisible que va construyendo la identidad”.

“Funciona como espejo de la autoestima; es el lugar donde se aprenden a gestionar las emociones y a construir la capacidad de amar a través del apego”, añade.

En ese sentido, sostiene que la madre también influye en la vida adulta “según cuánto espacio dio para el error, lo que impacta directamente en la construcción de personas más autónomas o con mayores dependencias emocionales”.

En este marco, se mencionan estilos de crianza como las llamadas madres “helicóptero”, que pueden generar adultos con dificultades para tomar decisiones por sí mismos, mientras que aquellas que fomentan la independencia suelen propiciar en sus hijos una mayor sensación de competencia y eficacia personal.

  • “La figura materna deja una huella que acompaña la vida adulta y moldea la forma en que nos vinculamos”, Lic. Nathalia Gamarra Herrera.
  • “Una madre también construye la seguridad emocional con la que un hijo enfrenta la vida.” Lic. Nunila Basualdo.
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