Como el momento más triste de su vida calificó doña María de la Cruz la noche del 23 de octubre de 2013, en que prendió la radio, como es su costumbre, antes de acostarse y se encontró con la peor de las noticias. “Antes de acostarme, prendí la radio y ahí escuché la noticia del ataque en Horqueta. Ahí me sentí tan mal. Son situaciones muy fuertes. Personas que no pasaron por esto no van a poder entender”, indicó compungida.
La madre del comisario fallecido también expresó que la ola de asesinatos que azota al país, sobre todo el asesinato del periodista Pablo Medina, que también fue emboscado como su hijo, le recuerdan de vuelta los momentos que vivió hace un año. “Es como que la herida que vuelve a sangrar”, explicó la madre, que asegura que la unión de su familia, el apoyo de su nuera, la viuda del comisario fallecido, y sus nietos la están ayudando a soportar la pena de tener que enterrar a uno de sus hijos.