29 may. 2026

Madre de comisario abatido por el EPP lamenta ola de asesinatos en el país

Una medalla de honor con la que condecoraron de forma póstuma al comisario Manuel Escurra queda como un memorial en la sala de la casa de María de la Cruz de Escurra (67), madre de quien fuera jefe de la comisaría de Horqueta, que murió tras una emboscada realizada por miembros del EPP, cuando se encontraba patrullando la zona de Capitán Giménez, a 15 kilómetros de la ciudad de Horqueta, hace exactamente un año, en la noche del 23 de octubre de 2013. “Esa medalla se le entregó en un homenaje que le hicieron en la Policía el Día de la Virgen de Santa Rosa de Lima, el 30 de agosto. Mi hijo fue una persona que sirvió mucho a la familia, a la sociedad y a la patria. Sirvió hasta dar la vida”, relataba la madre, que a su vez lamentó la precariedad con la que trabajan los uniformados, sobre todo los que prestan servicios en el Norte del país. “Actualmente, a la Policía se le trata mal, hay gente injusta. Hay todo tipo de policías. Los que atentaron contra él son muy injustos”, expresó, refiriéndose a los miembros del EPP.

Dolida.  María de la Cruz de Escurra junto a la foto de su hijo, el comisario Manuel Escurra, fallecido en Horqueta.

Dolida. María de la Cruz de Escurra junto a la foto de su hijo, el comisario Manuel Escurra, fallecido en Horqueta.

Como el momento más triste de su vida calificó doña María de la Cruz la noche del 23 de octubre de 2013, en que prendió la radio, como es su costumbre, antes de acostarse y se encontró con la peor de las noticias. “Antes de acostarme, prendí la radio y ahí escuché la noticia del ataque en Horqueta. Ahí me sentí tan mal. Son situaciones muy fuertes. Personas que no pasaron por esto no van a poder entender”, indicó compungida.

La madre del comisario fallecido también expresó que la ola de asesinatos que azota al país, sobre todo el asesinato del periodista Pablo Medina, que también fue emboscado como su hijo, le recuerdan de vuelta los momentos que vivió hace un año. “Es como que la herida que vuelve a sangrar”, explicó la madre, que asegura que la unión de su familia, el apoyo de su nuera, la viuda del comisario fallecido, y sus nietos la están ayudando a soportar la pena de tener que enterrar a uno de sus hijos.