El padre del joven cadete presentó ante la Fiscalía de Capiatá una denuncia por el supuesto caso de tortura que sufrió su hijo al interior de la Academia Militar Mariscal Francisco Solano López durante el tiempo que estuvo, y por otro lado, la madre también presentó otra denuncia, pero por violencia contra la mujer, en relación a un hecho de coacción de los altos mandos militares cuando fue a ver la situación de su hijo.
Según el relato, el cadete militar fue acusado de un supuesto caso de hurto y este fue el argumento utilizado para gestionar su expulsión de la Academia Militar, por lo que se convocó a los padres para que firmen los documentos respectivos.
Los padres se negaron a firmar y manifestaron que iban a realizar una inspección médica a su hijo, esto debido a los rastros de tortura que había sufrido.
Fue durante este proceso que los militares llamaron a la madre y la obligaron a firmar el documento de expulsión, bajo amenaza de que su hijo sería enviado a la prisión militar, por lo que firmó, pero dejando constancia de que realizaría un examen, el cual corroboró el daño físico y fue remitido a la Fiscalía.