15 oct 2026

Lydia Tár, entre el poder y la decadencia moral

¿A un artista lo juzgamos por su obra o por sus actos? ¿Los defectos de su carácter se pueden separar de una carrera profesional? ¿Cuáles son los límites del poder? ¿El exilio público es un castigo merecido? Tár es una película que obliga a su público a pensar en estas preguntas.

Todd Field y Cate Blanchett nos presentan una cinta compleja y extraordinaria en un mundo polarizado, retratando a la sociedad actual y exponiendo en la gran pantalla temas incómodos, como las diferencias de género, los abusos laborales y sexuales, el poder y la cultura de la cancelación. Tár ya se encuentra disponible en los cines del país.

La película se centra en la prestigiosa Lydia Tár, una mujer lesbiana que sorteó varios obstáculos para llegar al podio y convertirse en la primera directora titular de la Filarmónica de Berlín.

Al comienzo de la cinta pensamos que se trataría de una biografía que detalla todos los logros que cosechó una mujer abiertamente homosexual, pero a medida que corre la película vemos la progresiva decadencia moral de una artista que se encontraba en el cenit de su carrera profesional.

La trama de este intenso drama sicológico empieza a desnudarse cuando vemos a una célebre Tár a punto de publicar su libro y decidida a alcanzar otro hito en su carrera con la grabación en vivo de la Quinta de Mahler; sin embargo, una terrible acusación empieza a acosarla lentamente hasta sumergirla en un cóctel de emociones abrumadoras y un odio masivo que es incapaz de controlar.

El director Todd Field y su sutileza para abordar temas polémicos

Todd realmente se tomó su tiempo para desarrollar Tár, su tercera película después de Secretos íntimos (2006).

En ella vemos sutiles indirectas dirigidas a personas que gozan de los privilegios del poder y a una sociedad construida por las redes sociales. Todd expuso los viejos vicios patriarcales, una realidad que tranquilamente se puede dar en cualquier ambiente laboral.

Y al crear a una depredadora musical que terminó contaminándose en el mismo lodo de sus pares masculinos, retrató que el poder no tiene género ni orientación sexual: corrompe a todos. Claro, esto no lo podía lograr sin la monumental Cate Blanchett.

Embed

En su historia, puso por primera vez a una mujer al frente de una prestigiosa orquesta, otro sutil guiño de Todd a las cuestiones de género que aún priman en el ambiente de la música clásica, dominado por hombres.

La colosal figura de Cate Blanchett

A Cate Blanchett hay que dar el reconocimiento merecido y no hay mejor oportunidad que su nominación al Oscar en la categoría Mejor Actriz. Para interpretar a su personaje, Cate tomó clases de técnica de batuta, aprendió alemán y a tocar el piano.

En las casi tres horas de película, dio una cátedra magistral de actuación. La razón es que Blanchett supo proyectar a una ególatra y enigmática Lydia Tár hasta su autodestrucción, ahondando en las dinámicas del poder y en sus debilidades.

Con Tár, Cate Blanchett se dirige rumbo a su tercer Oscar.

Con Tár, Cate Blanchett se dirige rumbo a su tercer Oscar.

Cate nos hace sentir dos cosas por Tár: empatía y desprecio. Nos pone a ambos lados de la moneda.

No por nada el director afirmó que sin Cate Blanchett esta película no iba a ver la luz.

¿Por qué ver Tár?

La película ofrece un guion con mucha carga intelectual pero entretenido, invitando al espectador a cuestionarse sobre la relación entre el arte y el artista, el acoso en redes sociales, el sentimiento de culpa y la oscura naturaleza del poder.

La música es una pieza clave en la cinta ambientada en el mundo musical, y toma especial protagonismo a la hora de encaminarnos en los momentos de tensión.

Los silencios dan al espectador la libertad de escoger su propio mar de caos emocional.

La paleta de colores fríos le da ese toque de drama y realidad.

No es una típica película con efectos especiales y acción. Es un drama intenso escrito, producido y dirigido por un experto en emociones humanas.

Más contenido de esta sección
Con 17 años de trayectoria, la compañía paraguaya apuesta por el teatro de títeres como una herramienta para estimular la imaginación, abordar temas difíciles y generar vínculos entre los pequeños y los adultos. Carola y Tessa también trabajan por el crecimiento de este arte en el país y sueñan con impulsar un festival internacional.
La última visita guiada dramatizada de 2026 será el domingo 18 de octubre, a las 15:00. Sergio Cuquejo evaluó el crecimiento de la propuesta, destacó el aporte de funcionarios y elencos invitados y mencionó el Patio Norte como una posible incorporación futura.
La obra, presentada por la Conpacoop en el marco de su 35º aniversario, aborda desde las prácticas de cooperación de los pueblos guaraníes hasta la consolidación del movimiento cooperativo en el país. La obra fue escrita por el Dr. Alfredo Boccia y la Lic. Sonia Brucke.
La actriz paraguaya protagoniza una historia que la acerca a Elsa, una mujer mayor que establece una conexión inesperada durante sus veranos en Uruguay. La película, titulada Soñé que nadaba, es dirigida por Catalina Torres.
El conjunto artístico festeja una década y media de aporte a la cultura nacional con un concierto especial que repasa su historia, sus mayores éxitos y la riqueza de la música paraguaya.
Escrita en 1953, Anivéna karaikuéra, ñane retã rayhupápe – ¡Basta, señores!, por amor a nuestra patria permaneció inédita durante décadas. El libro recupera la versión original en jopara de la pieza, que aborda las heridas de la Guerra Civil de 1947 y llama a la unidad entre paraguayos.