22 jul 2026

Los relojes atómicos dan a Einstein la razón incluso a escala milimétrica

Dos diminutos relojes atómicos separados por menos de un milímetro consiguieron medir, a la escala más pequeña nunca vista, la dilatación del tiempo, por la que ambos funcionan a ritmos diferentes, uno de los aspectos de la teoría de la relatividad de Albert Einstein.

reloj atómico.jpg

Dos diminutos relojes atómicos separados por menos de un milímetro consiguieron medir, a la escala más pequeña nunca vista, la dilatación del tiempo, por la que ambos funcionan a ritmos diferentes, uno de los aspectos de la teoría de la relatividad, de Albert Einstein.

Foto: Hola News

Nature publicó este sábado la investigación, junto a otra, que informa de la fabricación de un reloj atómico ultrapreciso, uno de los de mayor rendimiento de la historia, que está ya listo para acometer nuevos descubrimientos físicos.

La teoría de la relatividad general de Einstein de 1915 explica los efectos a gran escala, como el efecto gravitatorio sobre el tiempo, y tiene importantes aplicaciones prácticas, como la corrección de las mediciones de los satélites GPS.

Según esta teoría, los relojes atómicos situados a diferentes alturas en un campo gravitatorio funcionan a ritmos distintos, es decir, un reloj funciona más despacio a menor altura, un efecto ya demostrado.

Entérese más: Científicos idean un proyecto para captar ondas gravitacionales desde la luna

En esta ocasión, un grupo del Instituto Jila (EEUU) ha logrado medir esa diferencia en una distancia menor de un milímetro, que es demasiado pequeña para ser percibida directamente por el ser humano, pero que es importante en el universo y en tecnologías, como el GPS.

La investigación sugiere cómo hacer relojes atómicos mucho más precisos y ofrece una vía para intentar revelar uno de los grandes dilemas de la física: cómo interactúan la relatividad y la gravedad con la mecánica cuántica.

“No hay ningún obstáculo para hacer relojes cincuenta veces más precisos que los actuales, lo cual es una noticia fantástica”, destacó uno de los autores del estudio, Jun Ye, del Jila.

Los científicos han utilizado relojes atómicos como sensores para medir la relatividad de forma cada vez más precisa, lo que podría ayudar a explicar cómo interactúan sus efectos con la mecánica cuántica, el libro de reglas del mundo subatómico.

La mejora de los relojes tiene muchas aplicaciones posibles más allá de la medición del tiempo y la navegación: pueden servir de microscopios para ver los minúsculos vínculos entre la mecánica cuántica y la gravedad, así como de telescopios para observar los rincones más profundos del universo, sugirió Jun Ye.

Los relojes atómicos también están preparados para mejorar los modelos y la comprensión de la forma de la Tierra mediante la aplicación de una ciencia de medición llamada geodesia relativista.

El nuevo reloj cuántico creado por físicos de la Universidad de Wisconsin-Madison (EEUU), cuyas características se describen en un segundo artículo publicado por Nature, puede servir para avanzar en algunos de estos descubrimientos.

El instrumento, conocido como reloj atómico de red óptica, puede medir las diferencias de tiempo con una precisión equivalente a perder solo un segundo cada 300.000 millones de años y es el primer ejemplo de reloj óptico “multiplexado”, en el que pueden existir seis relojes distintos en el mismo entorno.

Su diseño permite probar formas de buscar ondas gravitacionales, intentar detectar la materia oscura y descubrir nueva física con relojes.

“Los relojes de celosía óptica ya son los mejores relojes del mundo, y aquí conseguimos un nivel de rendimiento que nadie ha visto antes”, destacó Shimon Kolkowitz, de la Universidad de Wisconsin-Madison y autor principal del estudio.

“Estamos trabajando —dijo— tanto en la mejora de su rendimiento como en el desarrollo de aplicaciones emergentes que se beneficien de este rendimiento mejorado”.

Más contenido de esta sección
Los científicos descubrieron 6.000 exoplanetas fuera del sistema solar, pero nunca habían identificado un exosatélite. Hasta hoy. La revista Nature describe este miércoles el primero: un hallazgo sin precedentes liderado por investigadores chilenos y hecho con las observaciones del telescopio extremadamente grande del Observatorio Europeo Austral (ESO).
Perros, gatos, tortugas y hasta un chivo... cientos de mascotas rescatadas de los escombros tras el doble terremoto en Venezuela permanecen en refugios temporales, a la espera de reencontrarse con sus antiguos dueños o sus nuevos amos adoptivos.
Donald Trump amenazó este miércoles con destruir puentes y centrales eléctricas en Irán por cada ataque contra barcos en el estrecho de Ormuz y advirtió de que la guerra que le ha costado a Estados Unidos más de USD 37.000 millones “no ha terminado”.
La casa natal del dictador nazi Adolf Hitler (1889-1945) en Braunau am Inn fue reabierta este miércoles como una comisaría de Policía, tras una remodelación con la que Austria busca despojar al edificio de su carga simbólica y evitar que se convierta en un lugar de peregrinación para neonazis.
La NASA avanza en una larga misión para rescatar el telescopio espacial Swift, lanzado hace 22 años para detectar las explosiones más potentes del universo, con el objetivo de evitar su reingreso incontrolado a la Tierra a finales de este año.
El presidente de Guyana, Irfaan Ali, afirmó el martes que su prioridad es ofrecer “consuelo” a los familiares y amigos de la víctimas del naufragio de la embarcación MV Barima con 179 viajeros a bordo, del que hasta el momento, rescataron a 79 personas y recuperaron 53 cadáveres.