06 abr. 2026

Los penales hicieron justicia

Paraguay sufrió, pero luego gozó y lo hizo con absoluto merecimiento.

¡Qué cuarteto!  Villar en  face  “Gracias hermanos”, atrás,  Orti.

¡Qué cuarteto! Villar en face “Gracias hermanos”, atrás, Orti.

Los penales pusieron las cosas en su lugar porque desde los doce pasos hubo una gran efectividad guaraní.

La Albirroja no mereció esa desventaja tempranera cuando Robinho quedó descuidado en el área tras gran centro de Dani Alves, en la única acción colectiva interesante generada por el equipo de Dunga en todo el partido. La Albirroja pisó con personalidad en la cancha y ese 1 a 0 estaba fuera del contexto del partido. El Pájaro Benítez desbordó cuando quiso a Alves, pero faltaba el toque final.

El Topo Cáceres impuso personalidad en el mediocampo, aunque Aranda sintió el debut y tuvo más errores que aciertos. La defensa estuvo impecable, liderada por el experimentado Paulo Da Silva, secundado por un Aguilar impasable, así como los laterales, Valdez y Piris.

El 1-0 con el que se cerró el primer tiempo fue más que injusto. En el complemento, no cambió la tónica del encuentro y Paraguay siguió insistiendo, peleando y en busca del empate que parecía cuestión de tiempo. Y se dio nomás. Guapeada de Bruno Valdez, centro de Derlis González y mano alevosa de Thiago Silva. Penal indiscutible.

PATALONES LARGOS. Y Derlis se puso los pantalones largos en la Selección Absoluta. Teniendo en cancha al máximo goleador histórico de la Selección (Santa Cruz), el jugador más joven del plantel (21 años) tomó la enorme responsabilidad de rematar.

Y lo hizo sin que le tiemblen las piernas. Fuerte, cruzado, venciendo al grandote Jefferson. El empate llevaba directo a penales y estaba más acorde a lo hecho por uno y otro equipo, pero quedó la sensación de que se pudo liquidar antes.

¡EMOCIÓN! Cuánta emoción hubo en los penales. Solo el fútbol es capaz de llenarnos de nerviosismo y angustia para desembocar en una felicidad única. Salvo Roque, los demás fulminaron a Jefferson. Y otra vez Derlis fue el gran protagonista. Al fallar Roque, González se encargó de patear el quinto y último penal; y lo hizo con personalidad, engañando al golero para que Paraguay saque el pasaje a semifinales, donde medirá a Argentina, el martes a las 19.30, en Concepción.