Publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences, el trabajo demuestra que hace 115.000 años los neandertales de la cueva de los Aviones, en Cartagena, sur de España, ya consumían moluscos con un patrón estacional, de noviembre a abril.
El estudio demuestra que la capacidad para adaptarse al medio costero y explotar sus recursos, consumiendo marisco de manera regular y planificándolo estacionalmente, no es exclusiva de nuestra especie (Homo sapiens).
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El trabajo analiza restos de moluscos marinos -conchas de caracolillos y lapas- recuperados de la cueva de los Aviones con una gran resolución y revela que nuestros antepasados tenían un “conocimiento profundo” de los ciclos ecológicos marinos.
La clave de los resultados radica en la señal isotópica del oxígeno que conforma el carbonato de sus conchas, ya que la incorporación de un isotopo de oxígeno más ligero o más pesado depende principalmente de la temperatura del mar.
“Consumían recursos marinos durante todo el año, pero con una preferencia muy clara por los meses de invierno y otoño. Este patrón, muy similar al desarrollado por poblaciones más recientes de humanos modernos en Europa y otras áreas del mundo, no puede ser casual”, explica en un comunicado el investigador principal Asier García.
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La recolección en meses fríos coincide con los momentos en que ciertas especies tienen un mayor rendimiento cárnico y mejores cualidades sensoriales, a causa de su ciclo reproductivo.
Además, la investigación señala que las poblaciones neandertales podrían haber evitado la recolección en verano para “minimizar riesgos de salud”, como la proliferación de algas tóxicas o la descomposición del marisco por el calor.
“Lo que vemos en la cueva de los Aviones es una estrategia de subsistencia plenamente moderna”, afirman los autores.
Por ello, consideran que el hallazgo refuerza la idea de que los neandertales contaban con capacidades cognitivas, sociales y económicas comparables a las nuestras.
Fuente: EFE.