27 feb. 2024

Los intentos fallidos no tienen valor en la lucha contra el EPP

Una vez más, se dio a conocer que miembros de la Fuerza de Tarea Conjunta estuvieron a punto de capturar a integrantes de la banda armada criminal Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP) en una zona boscosa de Azotey, pero debido a errores tácticos no se pudo llegar a cerrar el cerco y los delincuentes nuevamente escaparon. Versiones similares ya se han vuelto reiteradas y frecuentes, pero lamentablemente no tienen valor a la hora de exhibir los resultados, los que siguen siendo casi nulos, ya que ningún miembro importante del EPP ha sido capturado y ninguno de los tres compatriotas cautivos en su poder ha podido ser liberado hasta ahora. Para el alto costo que implica mantener a la FTC, es poco lo que ha logrado.

Más que sorpresa, despertó burlas y comentarios jocosos en las redes sociales en internet. La información de que los efectivos de la Fuerza de Tarea Conjunta estuvieron “a punto de capturar” a los principales miembros de la banda armada criminal autodenominada Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP), ha motivado a recordar otros fiascos cometidos durante las acciones operativas en el Norte del país.

Según la versión brindada por fuentes policiales y admitida por el vocero de la FTC, cerca de las 22.00 del domingo 14 de mayo una patrulla de miembros de la Fuerza de Tarea Conjunta advirtió que un grupo de hombres armados se encontraban en una zona boscosa de Azotey, en el Departamento de Concepción, y que evidentemente se trataba de los integrantes del EPP.

Rápidamente, la novedad fue comunicada a los superiores de la FTC, que empezaron a desplegar a otros grupos comandos militares para llegar hasta el sitio y poder rodear a los integrantes del grupo criminal, pero aparentemente se perdió mucho tiempo en el proceso y cuando los grupos tácticos llegaron, los del EPP ya habían logrado escapar de nuevo.

Más allá de las excusas que se puedan encontrar, resulta lógico que en acciones de combate contra grupos armados criminales se puedan cometer errores o puedan surgir inconvenientes que dificulten los operativos. El problema es cuando los errores o los “intentos fallidos” se repiten con frecuencia y, en contrapartida, no se exhibe ningún resultado exitoso importante.

Hasta ahora, en casi tres años de operaciones de la Fuerza de Tarea Conjunta, desde que el Gobierno del presidente Horacio Cartes obtuvo una ley especial del Congreso para que los militares puedan participar de la lucha contra el EPP, conjuntamente con miembros de la Policía Nacional, no se han producido resultados positivos importantes en este proceso, especialmente en el sentido de lograr la captura de los principales líderes del grupo criminal.

Por el contrario, el EPP ha continuado actuando y asestando golpes con mucha impunidad en diversas estancias y localidades del Norte del país, cometiendo secuestros y manteniendo en cautiverio a tres ciudadanos. Entre ellos, el policía Edelio Morínigo, quien hoy cumple 1.058 días de estar secuestrado, el mayor tiempo de cautiverio sufrido por un compatriota hasta el momento. Junto a él, también permanecen en poder del grupo criminal el colono menonita Abraham Fehr –659 días–, y el ganadero Félix Urbieta, quien lleva 227 días secuestrado.

En ese contexto, las informaciones de que hubo una “casi captura” de miembros del grupo criminal resulta por lo menos risible, generando la burla de la población.

Más contenido de esta sección
El mandatario decidió crear el fondo nacional de alimentación escolar esperando un apoyo total, pues quién se animaría a rechazar un plato de comida para el 100% de los niños escolarizados en el país durante todo el año.
Un gran alivio produjo en los usuarios la noticia de la rescisión del contrato con la empresa Parxin y que inmediatamente se iniciaría el proceso de término de la concesión del estacionamiento tarifado en la ciudad de Asunción. La suspensión no debe ser un elemento de distracción, que nos lleve a olvidar la vergonzosa improvisación con la que se administra la capital; así como tampoco el hecho de que la administración municipal carece de un plan para resolver el tránsito y para dar alternativas de movilidad para la ciudadanía.
Sin educación no habrá un Paraguay con desarrollo, bienestar e igualdad. Por esto, cuando se reclama y exige transparencia absoluta en la gestión de los recursos para la educación, como es el caso de los fondos que provienen de la compensación por la cesión de energía de Itaipú, se trata de una legítima preocupación. Después de más de una década los resultados de la administración del Fonacide son negativos, así como también resalta en esta línea la falta de confianza de la ciudadanía respecto a la gestión de los millonarios recursos.
En el Paraguay, pareciera que los tribunales de sentencia tienen prohibido absolver a los acusados, por lo menos en algunos casos mediáticos. Y, si acaso algunos jueces tienen la osadía de hacerlo, la misma Corte Suprema los manda al frezzer, sacándolos de los juicios más sonados.
Con la impunidad de siempre, de toda la vida, el senador colorado en situación de retiro, Kalé Galaverna dijo el otro día: “Si los políticos no conseguimos cargos para familiares o amigos, somos considerados inútiles. En mi vida política, he conseguido unos cinco mil a seis mil cargos en el Estado...”. El político había justificado así la cuestión del nepotismo, el tema del momento.
A poco más de dos semanas del inicio de las clases en las instituciones educativas oficiales, nos encontramos frente a un desolador y conocido panorama: el abandono de las escuelas públicas. En un rápido recorrido de UH por algunos establecimientos se comprueban pisos hundidos, techos con goteras, letrinas en vez de baños, sin acceso a energía eléctrica o agua potable. Ese es precisamente el estado de la educación pública en el Paraguay, un país desigual que les niega las mínimas oportunidades a sus niños y jóvenes.