El gobierno comunista de Cuba relajó las restricciones sobre los pequeños negocios hace 6 años y los restaurantes privados vieron un auge gracias a una mayor llegada de dólares de los turistas tras una distensión diplomática acordada con EEUU a fines del 2014. Las reformas económicas fueron ordenadas por el presidente Raúl Castro, quien asumió como líder de Cuba tras la enfermedad de su hermano mayor Fidel en el 2006. Fidel Castro fue más cauteloso que su hermano en la apertura de la economía y más desconfiado de Washington. La mayoría de los cubanos creen que su reticencia animó a la línea dura en la dirección del Partido Comunista y a la burocracia dentro del Gobierno a ralentizar el ritmo de las reformas. Ahora empresarios como Higueras esperan que la campaña de reformas, que ha avanzado a un ritmo muy lento, se acelere. “Para mí significó crecimiento, estabilidad, apertura”, dijo Higueras sobre las reformas de mercado, mientras algunos de sus 17 empleados ubicaban sillas y mesas ante la llegada de los primeros clientes extranjeros para cenar. reuters