El servicio de bomberos indicó a las 2.883 personas censadas en esa localidad a 54 kilómetros al norte de Perth, la capital del estado, que “la mejor opción para sobrevivir es escapar de las llamas”.
Una dotación de bomberos trabaja en la extinción de un incendio en una zona de arbustos en Port Lincoln, al sur de Australia, el pasado 23 de diciembre. EFE | Ampliar imagen
“La salida en el último momento suele resultar mortal”, advirtieron las autoridades, que tienen a más de un centenar de bomberos y voluntarios combatiendo el fuego en el área, según la radio ABC.
El estado de Australia Occidental sufre la peor sequía en un lustro y los incendios allí suceden a los que arden desde la semana pasada en Nueva Gales del Sur y Victoria.
Las autoridades australianas pusieron este año en funcionamiento un nuevo sistema nacional de alerta contra incendios tras los fuegos del trágico “Sábado Negro”, del pasado 7 de febrero, que mataron a 173 personas, arrasaron pueblos enteros y calcinaron casi medio millón de hectáreas.