La prueba se llevó a cabo a través de una conexión de 410 kilómetros entre la emblemática torre de BT, en el centro de Londres, y la ciudad de Ipswich, este de Inglaterra. El desafío era aprovechar la infraestructura existente para lograr transferencias de datos de una manera más eficiente. Pese a las buenas noticias, podrían pasar muchos años antes de que los usuarios puedan notar algún efecto.
El avance registrado en Londres es visto como un paso muy importante para los proveedores del servicio de internet, pues significa que una cantidad cada vez mayor de información puede ser enviada a través de la infraestructura de banda ancha que ya existe, lo cual reduce la necesidad de invertir en costosas mejoras y actualizaciones de instalaciones y equipos.
“BT y Alcatel-Lucent están sacando provecho de lo que tiene”, indicó Oliver Johnson, presidente ejecutivo de la empresa de análisis de banda ancha Point Topic.
“Eso les permite aumentar su capacidad sin tener que gastar más dinero”, señaló el experto. Alcatel-Lucent le dijo a la BBC que la demanda por un ancho de banda más amplio aumenta a un ritmo de 35% cada año, lo cual crea una necesidad por desarrollar mecanismos más eficientes de transferencia de información. BBC