Varios líderes autoritarios y de derecha elogiaron al magnate multimillonario y conductor de programas de reality, quien pese a todos los pronósticos, ganó la presidencia de la nación más poderosa del mundo. Trump, quien no tiene experiencia previa en cargos públicos, dio señales conciliatorias tras haber vencido a su rival demócrata Hillary Clinton, e intentó buscar consensos con los aliados de EEUU. Durante su campaña electoral, Trump expresó su admiración por el presidente Vladímir Putin, cuestionó las bases de la alianza militar de la OTAN y sugirió que Japón y Corea del Sur deberían desarrollar sus propias armas nucleares para hacerse cargo de su defensa. Putin estuvo entre los primeros mandatarios en enviar sus felicitaciones a Trump. Los lazos entre Washington y Moscú se complicaron por los conflictos en Ucrania y Siria y por las acusaciones de ciberataques rusos a la campaña electoral estadounidense. “No es un camino fácil, pero estamos listos para hacer nuestra parte y hacer todo para hacer que las relaciones rusas y estadounidenses vuelvan a una senda estable de desarrollo”, dijo Putin.
Entre otros temas que causaron preocupación entre los aliados, estaba la promesa de Trump de desarmar el acuerdo global sobre cambio climático, renegociar acuerdos comerciales que según dijo eran negativos para los trabajadores estadounidenses y replantear el acuerdo nuclear entre Irán y las potencias mundiales, alcanzado en 2015. REUTERS