Con el repicar de campanas de fondo en la Plaza de San Pedro, el papa León XIV canonizó este domingo al médico José Gregorio Hernández y a la monja Carmen Rendiles, los dos primeros venezolanos en ser proclamados santos.
El país caribeño recibió el momento con una verdadera fiesta. Miles de personas pasaron la noche en vela en Caracas y celebraron el momento con vítores, lágrimas, risas y fuegos artificiales.
Junto a los dos venezolanos, el Pontífice canonizó a un antiguo “sacerdote satánico” italiano, al primer santo de Papúa Nueva Guinea, a un obispo armenio y a dos monjas italianas.
“Precisamente hoy están ante nosotros siete testigos, los nuevos santos y las nuevas santas, que con la gracia de Dios han mantenido encendida la lámpara de la fe”, afirmó el Papa ante unos 55.000 fieles reunidos en la Plaza de San Pedro.
TRES MUJERES. De los siete nuevos santos de este domingo, tres son mujeres.
Además de Rendiles, fueron canonizadas Vincenza Maria Poloni, fundadora en el siglo XIX del Instituto de las Hermanas de la Misericordia de Verona, y Maria Troncatti.
De su parte, el abogado italiano Bartolo Longo (1841-1926) pasó por una etapa ocultista y profundamente anticlerical en su juventud, pero luego se reincorporó a la fe católica.
Los otros dos canonizados murieron asesinados: el catequista Peter To Rot durante la ocupación japonesa de Papúa Nueva Guinea en la Segunda Guerra Mundial y el armenio Ignazio Choukrallah Maloyan por las fuerzas turcas en 1915. AFP