03 ago 2026

Las huellas de la dictadura en una conmovedora puesta teatral

Por Marisol Ramírez

mramirez@uhora.com.py

Utilizando el cuento infantil de la Caperucita roja como metáfora, el grupo nacional Zurriburri crea la puesta teatral homónima Caperucita, que además es un nombre que hace alusión a las temidas patrulleras de la época stronista.

Los actores juegan con lo visual, tomando la capa roja de Caperucita como símbolo de la inocencia de la pequeña niña perdida en el bosque, pero esta vez en la selva de sus ideales, y máscaras del lobo feroz, personificando a todos los integrantes del sistema dictatorial, desde torturadores hasta líderes políticos y militares del momento.

La música es otro factor fundamental para sensibilizar al público, y la selección de los temas resulta acertado, principalmente las canciones Eimo’ana (Imagina, de Lennon), con la voz de Ricardo Flecha, Canto de esperanza, y una de las más impactantes a nivel visual y auditivo: Ojalá.

Los movimientos coreográficos dan plasticidad a la puesta de duro contenido, que hace una marcada crítica social a quienes fueron parte del engranaje dictatorial en el país. Un audiovisual previo a la puesta también suma, con impactantes escenas y una correcta actuación y dirección.

“Un estado que funcione no nos conviene, sí un estado que sea un caos”, es parte de uno de los monólogos a cargo de un diputado, que se muestra atado de manos y pies simulando ser un títere, escena muy lograda.

Torturas, violaciones, vejaciones y humillaciones son reveladas en esta obra, que despierta la consciencia dormida acerca de lo que podrá suceder si el pueblo vuelve a confiar y se duerme en la indiferencia e inacción.

FICHA TÉCNICA

Obra: Caperucita

Dirección: Jorge Valdez

Sala: La Móvil Teatro

Grupo: Zurriburri Teatro Experimental, con Edyr Galeano, Gloria Peña, José Medina, Felipe Ortiz y otros.

Musicalización: Óscar Fadlala.

Coreógrafa: Naty Valdez.