01 feb. 2026

Laicos y jesuitas, unidos por el reino

Todos los años los miembros de la Compañía de Jesús nos reunimos en diciembre dos días para orar y reflexionar sobre un tema importante.

En el 2014 hicimos algo especial. Jesuitas y laicos que trabajan en obras de la Compañía nos citamos para ver cómo en adelante pudiéramos trabajar más unidos por el Reino de Dios.

Era hacer realidad la aspiración de Víctor Codina S. J. en la “Reforma de la Iglesia”. ”Promoción del laicado de su formación y de sus ministerios, dándoles plena confianza y autonomía, escuchándoles y asesorándose de esos en temas de su competencia como pueden ser matrimonio y familia, economía, ciencia, política, cultura, etc.”.

No se trataba de aumentar la colaboración laical porque solos los jesuitas no somos suficientes para todo aquello que ya hacemos o queremos hacer.

Es otra cosa mayor. Tejer verdaderas comunidades de trabajo en las que grupos de cristianos, unos laicos y otros religiosos y religiosas, dentro de obras por el Reino de Dios, trabajáramos juntos, sin perder cada uno su identidad y aportando aquello para lo que cada uno está más preparado.

Por supuesto que esto significa el comienzo de un proceso, que puede ser largo y que contempla una formación espiritual y de otras materias que nos hagan más iguales.

Inclusive algo más, que ya existe, el que no necesariamente una obra de jesuitas tenga que ser dirigida por un jesuita y que haya jesuitas que tengan como directores, de la obra de la Compañía de Jesús donde trabajan, a laicos.

Es como un viento fresco nuevo que entra en la Iglesia institución. Es el fin de ese clericalismo tan metido en sacerdotes, religiosos y laicos, que tanto daño nos está haciendo.

Repito, es el inicio de un largo proceso que llegará tanto más lejos, cuanto mayor sea nuestro seguimiento de Jesús.