05 jun. 2026

Ladrón seductor engaña, roba y se fuga luego de cada golpe

Aldo Ibarra es un joven que posee antecedentes por delitos. Enamora a las empleadas domésticas para robar luego en las residencias donde ellas trabajan. Hasta ahora no pudo ser aprehendido.

Por Víctor Cáceres
vcaceres@uhora.com.py
El ladrón seductor o “Donjuan” mantiene en zozobra a los barrios residenciales de la capital, ya que en lo que va del año ha perpetrado muchos robos, valiéndose de su capacidad de seducir a las empleadas domésticas. Se trata de Aldo René Ibarra Cubilla (36), quien utiliza el nombre falso de Carlos Scavone.
En los primeros meses del año, Ibarra operó en el barrio Obrero de la capital, según denuncias recibidas por la comisaría 4ª Metropolitana. El supuesto delincuente es muy escurridizo, por lo que hasta ahora no fue detenido.
En la mañana del 14 de mayo pasado, luego de un frustrado golpe a una residencia particular en barrio Obrero, Cubilla casi fue detenido por la Policía, pero el mismo se abrió a balazos ante la presencia de los uniformados y huyó del sitio.
Luego de barrio Obrero, Aldo Cubilla incursionó en otras zonas de la capital, en especial las residenciales, como Villa Morra y Las Mercedes, donde ya llevó a cabo varios atracos domiciliarios en las viviendas de personas adineradas.
modo de trabajo. Según fuentes de la Policía Nacional, Aldo Ibarra estudia los movimientos de las casas en donde puede robar y a las empleadas que trabajan en dicho sitio.
El presunto delincuente también obtiene todos los datos posibles del dueño de la residencia, incluido el número de celular.
El siguiente paso es seducir a la empleada de la residencia, a quien la invita a pasear a bordo de un lindo automóvil, prestado posiblemente de un cómplice, y luego van a un shopping a recorrer.
Ibarra, por lo general, se presenta a la trabajadora doméstica con el nombre de Carlos Scavone, como supuesto miembro de la familia dueña de una cadena de farmacias y mencionando también que es amigo del propietario de la residencia.
Cuando gana la confianza de la empleada, logra ingresar a la residencia en cuestión y se alza con cosas de valor, como dinero y joyas, aprovechando por lo general la ausencia del o los dueños de la casa. Ibarra cuenta con la ayuda de un cómplice, que lo espera en las cercanías de la vivienda para llevar los objetos robados.
En caso de que el plan mencionado no resulte al inicio con la seducción a la empleada, Ibarra va directamente a la residencia, se presenta con apellidos importantes como Scavone, Pappalardo o Zuccolillo, diciendo que tiene que retirar algo de la residencia por pedido del propio dueño de casa, que justo en ese momento no se encuentra en la residencia.
Si en ese instante la empleada se niega a recibir al “Don Juan”, Ibarra finge que marca el número de teléfono del celular del dueño de casa, manteniendo una supuesta conversación.
En ese momento la doméstica ya no duda y accede a que el presunto delincuente ingrese a la residencia. Una vez adentro de la misma, el presunto ladrón se alza con las cosas de valor.

Uno de sus actos
En la mañana del 8 de enero pasado, Aldo Ibarra llegó hasta el departamento del empresario Luis Alberto Nogués, ubicado sobre Defensa Nacional 849 casi Padre Cardozo, barrio Las Mercedes, de la capital.
En el sitio fue atendido por la empleada María Ofelia Villalba (22). El sujeto, que se encontraba bien vestido, se presentó como Carlos Scavone, e invocó ser hijo de Vicente Scavone y pidió llevar la caja fuerte del departamento, para un trabajo.
La trabajadora en principio desconfió, por lo que Ibarra simuló que estaba llamaba al empresario, causando de esta forma un susto en la empleada.
La trabajadora doméstica accedió a hacer pasar al presunto ladrón al departamento. “El seductor” llevó la caja fuerte en la planta baja, donde su “compañero” de trabajo lo esperaba para ayudarlo, con el fin de abordar luego un taxi.
El supuesto delincuente se llevó la caja que contenía G. 6.000.000, 300 dólares y dos anillos de oro. La denuncia fue recibida por la fiscala Teresa Rojas, quien ordenó la captura del mismo.
Ibarra casi fue detenido a mediados del mes pasado, luego de un frustrado robo en el barrio Obrero de la capital.
En aquella ocasión disparó contra la Policía y luego huyó con rumbo desconocido. Los investigadores policiales no pueden atraparlo por su gran capacidad de escabullirse en los procedimientos.