15 jul 2026

La voluntad de Dios

P. Víctor Urrestarazu

Lectura del día: leer el evangelio de Marcos 3:31-35.

San Marcos nos dice, en el evangelio de la misa, que se presentó la Madre de Jesús con algunos parientes preguntando por él, mientras hablaba a un gran número de personas. María, quizá a causa de la multitud que debía de abarrotar la casa, se quedó fuera y pasó aviso a su Hijo. Entonces, Jesús respondió al que le hablaba: "¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos?” Y, extendiendo su mano hacia sus discípulos, dijo: “He aquí mi madre y mis hermanos. Pues todo el que haga la voluntad de mi Padre que está en los cielos, ese es mi hermano, mi hermana y mi madre”. Es la nueva familia de Cristo, con lazos más fuertes que los de la sangre, y a la que pertenece María en primer término, pues nadie cumplió jamás la voluntad divina con más amor y más hondura que ella.

Santa María está unida a Jesús por un doble vínculo. En primer lugar, porque, al aceptar el mensaje del ángel, se unió íntimamente, de un modo que nosotros apenas podemos comprender, a la voluntad de Dios, adquiriendo una maternidad espiritual sobre el Hijo que concibe, perteneciendo ya a esta familia, de vínculos más fuertes, que Jesucristo proclama ahora delante de sus discípulos. “De poco hubiera servido a María la maternidad corporal -señala San Agustín-, si no hubiese concebido primero a Cristo, de manera más dichosa, en su corazón y solo después, en su cuerpo”. María es Madre de Jesús al concebirlo en su seno, al cuidarlo, alimentarlo y protegerlo, como toda madre con su hijo. Pero Jesús vino a formar la gran familia de los hijos de Dios, y con benignidad incluyó en ella a la misma María, pues ella hacía la voluntad del Padre; María es Madre de Jesús según la carne, y es también la “primera” entre todos los que escuchan la Palabra de Dios y la cumplen con plenitud. “La Virgen Santa María, Maestra de entrega sin límites. ¿Te acuerdas?, con alabanza dirigida a ella, afirma Jesucristo: '¡el que cumple la Voluntad de mi Padre, ese -esa- es mi madre!...’”, afirma San Josemaría Escrivá (Surco n.º 33) (frases extractadas del libro Hablar con Dios de Francisco Fernández Carvajal - Tiempo ordinario).

vurrestarazu@villamorra.org