15 feb. 2026

La tensión no cesa en Bolivia, dividida por detención de Áñez

La Paz. Indígenas marchan en la capital del país.

La Paz. Indígenas marchan en la capital del país.

Las tensiones en Bolivia no han cesado el lunes tras una semana del encarcelamiento de la ex presidenta interina Jeanine Áñez, con marchas oficialistas que repudian el supuesto “golpe de Estado” de 2019 y un cabildo cívico que pide el cese de lo que se considera una “persecución política” contra opositores.

La polarización se ha mantenido en un punto alto, aunque de momento no se han reportado enfrentamientos entre bandos que exigen “justicia” por las muertes de Sacaba (Cochabamba) y Senkata (El Alto) durante la crisis social que desató la renuncia de Evo Morales a la Presidencia y los que cuestionan las acciones del Gobierno del presidente Luis Arce.

Una convocatoria del Pacto de Unidad, que articula a las principales organizaciones indígenas, obreras y campesinas afines al gobernante Movimiento al Socialismo (MAS), ha convocado manifestaciones en las nueve capitales de departamento del país.

En La Paz se produjo una gran marcha que llegó hasta el centro de la ciudad después de haber partido de la vecina urbe de El Alto y recorrer varios kilómetros.

Esta manifestación mostró algunos muñecos que representaron a la ex mandataria interina Áñez y a sus ex ministros a los que se prendió fuego antes de comenzar un cabildo indígena en la plaza de San Francisco.

En El Alto, el presidente del país, Luis Arce, dijo que “la Justicia tiene que traer a todos los culpables” de lo que ha considerado un “golpe de Estado” en las jornadas de octubre y noviembre de 2019.

La tensión entre si fue un “golpe de Estado” o “fraude electoral” ocasionó la crisis de 2019 y se mantiene a pesar de que una auditoría de la Organización de Estados Americanos (OEA), encargada por el Gobierno del ex presidente Morales, determinó que sí hubo irregularidades en esos comicios que finalmente fueron anulados. EFE