La sonda japonesa Hayabusa2 logró posarse este viernes sobre el asteroide Ryugu, situado a más de 300 millones de kilómetros de la Tierra, un breve contacto destinado a recopilar muestras del terreno de este cuerpo interestelar para saber más sobre la formación del Sistema Solar.
Como estaba previsto, la sonda se posó solo durante unos segundos sobre el asteroide, el tiempo necesario para lanzar un proyectil (una especie de bola) y generar una nube de polvo y guardar una muestra. Dentro de varias semanas está prevista una operación de toma de muestras algo diferente.
“Estoy realmente aliviado. El tiempo pasó muy despacio hasta el aterrizaje. Fue bien, estamos muy contentos”, dijo Makoto Yoshikawa, uno de los responsables de la misión.
Hayabusa2 “regresó, como estaba programado, a su posición orbital alrededor de Ryugu y envió las primeras indicaciones que muestran que se produjo el contacto con el asteroide”, añadió.
Fotos de la superficie de Ryugu tomadas por la sonda dan muestra del breve contacto entre ambos.
“El disparo (de la bola) aparentemente fue exitoso”, precisó un ingeniero de la misión. La sonda debía posarse en un principio en octubre sobre otro punto, pero hubo que buscar un lugar menos accidentados para no dañar el frágil dispositivo, lo que llevó más tiempo de lo previsto. AFP